Hola a todos.
De los libros que he tenido la oportunidad de leer en estos meses de verano tomo uno que me parece de lo más interesante para comentarlo con ustedes. Su título es Don Chano Corvo. Crónica de un jardinero y su jardín, y fue escrito por el grancanario, gran amante de su tierra, que fuera don José Miguel Alzola. En un pequeño tomo de no muchas páginas se nos desgrana la vida de don Chano con sus aventuras y desventuras, sus ganancias y sus pérdidas, tal como si fuese una novela romántica. En sus ganancias nos encontramos con el amor correspondido hacia una muchacha, casi una niña. En las pérdidas, la muerte de ella a temprana edad por una enfermedad de aquellos años ya remotos en que ni habían médicos adecuados en la isla para tratarla ni medicinas que curaran sus males. Para mitigar en algo el dolor de tan lacerante pérdida va don Chano a varias ciudades europeas importantes y en éstas ve con asombro y agrado unos maravillosos jardines botánicos. Entonces a él, fiel enamorado igualmente de las plantas gracias a un mentor que tuvo de niño, le entran anhelos de convertir un pequeño terreno que había heredado, en los altos de Moya (yendo hacia Fontanales), en un jardín con ciento de árboles traídos de aquellos países. Y se pone con todo entusiasmo a la labor prefiriendo la vida en la casa de campo en su jardín que la vida urbana en la calle de la Peregrina en donde sus padres tenían un próspero negocio: una tienda con artículos miles demandados por los ciudadanos de la pequeña ciudad que era entonces Las Palmas. En su Jardín de Corvo llegó a tener don Chano una nueva ganancia espiritual. Y allí, tras un tiempo de 'conocer' a una mujer con la que soslayaba los problemas de abstinencia de su soltería, (y con quien su madre de él no quería que se casara) casa al morir la madre con ella cuando ésta quedó en estado de quien sería una hermosa niña. Y nace la hija de don Chano Corvo que es la alegría de la casa como nueva ganancia para él. Y viene nuevamente la parca y se lleva a la criatura, sumiéndole nuevamente en la negrura de una nueva irreparable pérdida, cuando la hija de sus amores era aún una niña. Ganancias y pérdidas; alegrías y penas; aventuras y desventuras de una vida real que se lee con interés y con dulzura.
Te deseo un buen día.
PD: Por si te interesaras, puedes comprar el libro en e-book por 5€ en la Librería del Cabildo de Gran Canaria.
http://www.libroscanarios.org/
El Blog de las mil cosas que uno puede hacer, pensar y sentir cuando se libera de la rutina laboral.
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jueves, 4 de septiembre de 2014
lunes, 3 de febrero de 2014
Almendros
Hola a todos.
Tejeda y Valsequillo son dos pueblos del interior de Gran Canaria que en estos días invernales se visten de flor. Tejeda y Valsequillo están por ello de fiestas e invitan a propios y a extraños a gozar de temperaturas frías con lo mejor del calor de la almendra. Tejeda y Valsequillo desean que celebremos con ellos las fiestas del Almendro en Flor.
Están estos dos pueblos en zonas por donde los almendros hace tiempo enraizaron y se multiplicaron y por ello al llegar estas fechas las laderas se visten de blanco y de rosa. Son pueblos agraciados por la lotería de la flor. Estuvimos ayer en Tejeda, al pie del Roque Bentaiga. Y volvimos a gustar del paisaje verde en tierras que en meses de estío son secarrales de piedras volcánicas. Ayer estuvimos nuevamente acompañados por el canto del paisaje canario sorprendente y cautivador. Y disfrutamos además con el calor de las gentes en un día frío en el que las previsiones anunciaban lluvia y que se portó de lo mejor. Frío del bueno y nada de lluvia pues seguramente los angelitos del cielo dejaron las ganas de regarnos para mejor ocasión.
Te invito a ver los almendros en flor. Y el calor de las gentes. Para ello comparto contigo las fotografías tomadas ayer por este modesto autor.
Te deseo un buen día.
Tejeda y Valsequillo son dos pueblos del interior de Gran Canaria que en estos días invernales se visten de flor. Tejeda y Valsequillo están por ello de fiestas e invitan a propios y a extraños a gozar de temperaturas frías con lo mejor del calor de la almendra. Tejeda y Valsequillo desean que celebremos con ellos las fiestas del Almendro en Flor.
Están estos dos pueblos en zonas por donde los almendros hace tiempo enraizaron y se multiplicaron y por ello al llegar estas fechas las laderas se visten de blanco y de rosa. Son pueblos agraciados por la lotería de la flor. Estuvimos ayer en Tejeda, al pie del Roque Bentaiga. Y volvimos a gustar del paisaje verde en tierras que en meses de estío son secarrales de piedras volcánicas. Ayer estuvimos nuevamente acompañados por el canto del paisaje canario sorprendente y cautivador. Y disfrutamos además con el calor de las gentes en un día frío en el que las previsiones anunciaban lluvia y que se portó de lo mejor. Frío del bueno y nada de lluvia pues seguramente los angelitos del cielo dejaron las ganas de regarnos para mejor ocasión.
Te invito a ver los almendros en flor. Y el calor de las gentes. Para ello comparto contigo las fotografías tomadas ayer por este modesto autor.
Te deseo un buen día.
viernes, 24 de enero de 2014
En el Sur
Hola a todos.
En el Sur de la Isla los barrancos son distintos. Son como una piel arrugada y seca. Los arbustos y matorrales parecen vivir de prestado. La falta de agua, el exceso de sol, resquebraja las piedras que terminan siendo cantos rodados -teniques, callaos- en el fondo del barranco. En medio de las grietas crecen beroles y tabaibas. Las palmeras se enseñorean del paisaje y el silencio es inmenso. Y cuando la lluvia llega después de años de sequía los barrancos escupen con fuerza las aguas achocolatadas al mar si antes éstas no encuentran presas amorosas que las recojan en sus senos.
En uno de los barrancos, cercano a la internacional playa de Maspalomas, el Hombre ha unido su bien hacer a lo hecho por la Naturaleza y ha logrado unir las plantas autóctonas con otras traídas de diferentes lugares. El resultado es un vergel que bien merece una visita. Me refiero a los Palmitos Park, oasis impensable hace años en estos secarrales (como amablemente alguien de la vecina isla dice con hiel que somos en ésta). Pero los Palmitos Park es algo más que flora. Es también fauna. Y si la fauna del lugar es pobre en especies la fauna del parque es amplia porque han conseguido un estupendo zoo con animales diversos e interesantes y muchos de ellos de gran vistosidad.
Así tenemos las coloridas mariposas y los dulces delfines; el mono y el orangután, acróbatas; los papagayos, personajes de circo; las aves rapaces; los flamencos de bellos colores; los perros del desierto, pequeños iconos colocados en fila de cara al sol de la tarde; unos marsupiales primos hermanos de los canguros... y en una galería perfectamente preparada, a ambos lados, cientos de peces de mar y de agua dulce de formas y colores insospechados.
No lo dudes, si estás en Gran Canaria acude a este sitio para disfrutar de él. Si no, cuando vengas, tenlo presente en las preferencias que traigas en tu agenda de viaje: seguro que te gustará.
Te deseo un buen día.
En el Sur de la Isla los barrancos son distintos. Son como una piel arrugada y seca. Los arbustos y matorrales parecen vivir de prestado. La falta de agua, el exceso de sol, resquebraja las piedras que terminan siendo cantos rodados -teniques, callaos- en el fondo del barranco. En medio de las grietas crecen beroles y tabaibas. Las palmeras se enseñorean del paisaje y el silencio es inmenso. Y cuando la lluvia llega después de años de sequía los barrancos escupen con fuerza las aguas achocolatadas al mar si antes éstas no encuentran presas amorosas que las recojan en sus senos.
En uno de los barrancos, cercano a la internacional playa de Maspalomas, el Hombre ha unido su bien hacer a lo hecho por la Naturaleza y ha logrado unir las plantas autóctonas con otras traídas de diferentes lugares. El resultado es un vergel que bien merece una visita. Me refiero a los Palmitos Park, oasis impensable hace años en estos secarrales (como amablemente alguien de la vecina isla dice con hiel que somos en ésta). Pero los Palmitos Park es algo más que flora. Es también fauna. Y si la fauna del lugar es pobre en especies la fauna del parque es amplia porque han conseguido un estupendo zoo con animales diversos e interesantes y muchos de ellos de gran vistosidad.
Así tenemos las coloridas mariposas y los dulces delfines; el mono y el orangután, acróbatas; los papagayos, personajes de circo; las aves rapaces; los flamencos de bellos colores; los perros del desierto, pequeños iconos colocados en fila de cara al sol de la tarde; unos marsupiales primos hermanos de los canguros... y en una galería perfectamente preparada, a ambos lados, cientos de peces de mar y de agua dulce de formas y colores insospechados.
No lo dudes, si estás en Gran Canaria acude a este sitio para disfrutar de él. Si no, cuando vengas, tenlo presente en las preferencias que traigas en tu agenda de viaje: seguro que te gustará.
Te deseo un buen día.
lunes, 20 de enero de 2014
Puesta de sol
El mar, frente al hotel, es un mar teatral y espléndido estos días de otoño.
Crepúsculo de oro, crepúsculo de grana y de azul infinito.
Alonso Quesada
Insulario
Hola a todos.
Nos fuimos a Maspalomas. Nos fuimos al Sur de la isla, emporio de belleza y de sol que llama ardientemente a turistas blancos y helados del norte que no pueden resistirse de ninguna forma a su reclamo resplandeciente. Estuvimos en Maspalomas y allí gozamos, en un atardecer tibio del invierno grancanario, de una puesta de sol. El astro rey, después de haber regalado sus rayos reparadores sobre los cuerpos desnudos de los turistas blancos, sobre los cuerpos desnudos de las turistas sonrosadas, en la extensa playa de cuerpos desnudos, se disponía a descansar. Y mientras bajaba a entregar su redondo cuerpo en el horizonte marino, iba dejándonos estelas luminosas de color...
Te deseo un buen día.
jueves, 16 de enero de 2014
El Huerto de las Flores
Hola a todos.
Si no has estado en el Huerto de las Flores, te invito amigo, amiga, a visitarlo. Si has estado, entenderás que te inste a volver a él. Me entenderás si fuiste y gozaste de su esencia, de su tranquilidad, de su fresca benevolencia. Si no has estado cuando vayas por primera vez te encontrarás con un sitio encantador que puede te parezca más bien un sitio encantado. Si vives en Gran Canaria, lector amigo, sabrás que este Huerto precioso lo tenemos nosotros aquí al ladito , en Agaete, el divertido pueblo norteño, mitad marinero y mitad agrícola, que con La Rama -celebración mundana y religiosa a la vez- festeja cada 4 de agosto a su patrona la Virgen de las Nieves, con la bajada de las ramas desde la arbolada Tamadaba hasta el mar al son de la música y del baile incansable de los 'papahuevos'.
Hemos vuelto hoy al Huerto. Hemos aprovechado una excursión con los compañeros de Universidad que habíamos programado para visitar los cafetales del Valle. (Cafetales que por sí mismo merecen otra entrada en este blog nuestro). Y no quisimos perder la oportunidad de disfrutar nuevamente de la sensación agradable de pasear por los senderos del huerto bajo la copa de árboles diversos. Nos cuentan que el huerto (de reducidas dimensiones que formaba parte de una finca mayor) es el resultado del amor de su antiguo dueño, señor José de Armas, que quiso tener un hueco en el que cultivar flores -de ahí su nombre- y en el que poco a poco fue plantando semillas y esquejes de árboles traídos desde lejanos y variados sitios por familiares y amigos que iban aquí y allá de viaje.
No solo se cultivaron lindas flores naturales en el Huerto. Otras flores, nacidas de poetas isleños (Tomás Morales, Saulo Torón y Alonso Quesada) fueron cultivadas y mimadas en el frescor y entre las sombras de los árboles en paseos silenciosos o en animados encuentros entre ellos, -juegos florales- con el beneplácito y participación del señor de Armas.
Por ello, amigo, amiga, te invito a visitar el Huerto de las Flores. Me lo agradecerás, sin duda alguna.
Te deseo un buen día.
Si no has estado en el Huerto de las Flores, te invito amigo, amiga, a visitarlo. Si has estado, entenderás que te inste a volver a él. Me entenderás si fuiste y gozaste de su esencia, de su tranquilidad, de su fresca benevolencia. Si no has estado cuando vayas por primera vez te encontrarás con un sitio encantador que puede te parezca más bien un sitio encantado. Si vives en Gran Canaria, lector amigo, sabrás que este Huerto precioso lo tenemos nosotros aquí al ladito , en Agaete, el divertido pueblo norteño, mitad marinero y mitad agrícola, que con La Rama -celebración mundana y religiosa a la vez- festeja cada 4 de agosto a su patrona la Virgen de las Nieves, con la bajada de las ramas desde la arbolada Tamadaba hasta el mar al son de la música y del baile incansable de los 'papahuevos'.
Hemos vuelto hoy al Huerto. Hemos aprovechado una excursión con los compañeros de Universidad que habíamos programado para visitar los cafetales del Valle. (Cafetales que por sí mismo merecen otra entrada en este blog nuestro). Y no quisimos perder la oportunidad de disfrutar nuevamente de la sensación agradable de pasear por los senderos del huerto bajo la copa de árboles diversos. Nos cuentan que el huerto (de reducidas dimensiones que formaba parte de una finca mayor) es el resultado del amor de su antiguo dueño, señor José de Armas, que quiso tener un hueco en el que cultivar flores -de ahí su nombre- y en el que poco a poco fue plantando semillas y esquejes de árboles traídos desde lejanos y variados sitios por familiares y amigos que iban aquí y allá de viaje.
No solo se cultivaron lindas flores naturales en el Huerto. Otras flores, nacidas de poetas isleños (Tomás Morales, Saulo Torón y Alonso Quesada) fueron cultivadas y mimadas en el frescor y entre las sombras de los árboles en paseos silenciosos o en animados encuentros entre ellos, -juegos florales- con el beneplácito y participación del señor de Armas.
Por ello, amigo, amiga, te invito a visitar el Huerto de las Flores. Me lo agradecerás, sin duda alguna.
Te deseo un buen día.
domingo, 3 de noviembre de 2013
Los dominicanos
Hola a todos.
Comenté hace bien poco que estuve en unas conferencias que trataban sobre el auge que Canarias vivió a raíz de su conquista gracias a la caña y a los ingenios de azúcar. Fue -nos dijeron- un tiempo de esplendor en lo económico, y en lo cultural, pues muchos comerciantes que se enriquecieron compraron obras de arte de los países a donde el oro blanco se enviaba y así vinieron a Canarias (a las cuatro islas azucareras) cuadros, tablas, tallas y retablos, de Flandes principalmente. Quedé en hablar de ello pero por fa o por nefás no he podido hacerlo. Me acordé del tema antier al encontrarme en el periódico digital elpaís.com con un artículo que por su título llamó mi atención. Lo leí, y entonces el artículo me llevó a otros tiempos en las islas y vi en estas la desolación y la amargura cuando el azúcar terminó. La caña, que había sido llevada por los propios canarios a las Antillas, dejó de cultivarse en Canarias y entonces, al acabarse el monocultivo, sobrevino una época de escasez que fue salvada con la plantación de vides.
Me pregunto si la tragedia de hoy de los dominicanos "que malviven en los decrépitos ingenios de azúcar" es un retrato fidedigno de la tragedia de los colonos y de los esclavos canarios de hace unas cuantas centurias. Pudiera ser. Sería en todo caso una página de nuestra Historia que convendría conocer.
Te invito a leer el artículo citado en:
http://internacional.elpais.com/internacional/2013/11/01/actualidad/1383290364_094542.html
Te deseo un buen día.
Comenté hace bien poco que estuve en unas conferencias que trataban sobre el auge que Canarias vivió a raíz de su conquista gracias a la caña y a los ingenios de azúcar. Fue -nos dijeron- un tiempo de esplendor en lo económico, y en lo cultural, pues muchos comerciantes que se enriquecieron compraron obras de arte de los países a donde el oro blanco se enviaba y así vinieron a Canarias (a las cuatro islas azucareras) cuadros, tablas, tallas y retablos, de Flandes principalmente. Quedé en hablar de ello pero por fa o por nefás no he podido hacerlo. Me acordé del tema antier al encontrarme en el periódico digital elpaís.com con un artículo que por su título llamó mi atención. Lo leí, y entonces el artículo me llevó a otros tiempos en las islas y vi en estas la desolación y la amargura cuando el azúcar terminó. La caña, que había sido llevada por los propios canarios a las Antillas, dejó de cultivarse en Canarias y entonces, al acabarse el monocultivo, sobrevino una época de escasez que fue salvada con la plantación de vides.
Me pregunto si la tragedia de hoy de los dominicanos "que malviven en los decrépitos ingenios de azúcar" es un retrato fidedigno de la tragedia de los colonos y de los esclavos canarios de hace unas cuantas centurias. Pudiera ser. Sería en todo caso una página de nuestra Historia que convendría conocer.
Te invito a leer el artículo citado en:
http://internacional.elpais.com/internacional/2013/11/01/actualidad/1383290364_094542.html
Te deseo un buen día.
lunes, 14 de octubre de 2013
No hay dos sin tres
Hola a todos.
Como no hay dos sin tres me he vuelto a matricular en los Programas Formativos Especiales de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Veremos que tal nos va en esta nueva aventura en la que trataremos de adentrarnos nada más y nada menos que en Europa desde estas islas que son, geograficamente, africanas. El título de los estudios nos lo advierte: Diplomatura de Estudios Europeos. ¡Ahí es ná! Con dieciséis asignaturas tendremos módulos de Geografía e Historia; de Humanidades; de Ciencias, Tecnología y Políticas Sociales; y de Ciencias Jurídicas y Eonómicas. Todo un panorama para ver desde las alturas de la educación universitaria al Viejo Continente.
Antes, y como aperitivo , estuve inscrito en esta última semana en un coloquio que impartió la Casa de Colón de Las Palmas y que tenía por nombre Azúcar y Mecenazgo en Gran Canaria - El oro de las Islas, siglos XV-XVI -. Fueron unas conferencias muy interesantes en las que, salvando mis problemas auditivos, pude enterarme de un período de esplendor económico en las islas gracias a la caña de azúcar. Todo comenzó -nos dicen- antes incluso de la Conquista de Canaria (luego Gran Canaria). Ya en Madeira se cultivaba la caña y se producía azúcar que era muy apreciada en los países del norte de Europa para la conservación de alimentos, o al menos para las frutas. El azúcar era necesaria para la confección de frutas confitadas, mermeladas y confituras en unos tiempos en que aún no se podían congelar. En Canarias fueron cuatro las islas azucareras: Gran Canaria, Gomera, La Palma y Tenerife y en ellas surgió una élite de conquistadores y comerciantes que se enriquecieron y que pudieron comerciar con Flandes, emporio comercial en aquellos siglos. Y como consecuencia de aquella exportación de azúcar desde las islas en ellas se pudo vivir en igualdad de condiciones a como se vivía en la Península, salvando las distancias, claro está. Y de Flandes se trajeron para estas personas enriquecidas tablas y tallas flamencas y otros objetos de arte que en las islas todavía se conservan. Pero ello queda para otras entradas en este blog que es el de ustedes.
Te deseo un buen día.
Como no hay dos sin tres me he vuelto a matricular en los Programas Formativos Especiales de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Veremos que tal nos va en esta nueva aventura en la que trataremos de adentrarnos nada más y nada menos que en Europa desde estas islas que son, geograficamente, africanas. El título de los estudios nos lo advierte: Diplomatura de Estudios Europeos. ¡Ahí es ná! Con dieciséis asignaturas tendremos módulos de Geografía e Historia; de Humanidades; de Ciencias, Tecnología y Políticas Sociales; y de Ciencias Jurídicas y Eonómicas. Todo un panorama para ver desde las alturas de la educación universitaria al Viejo Continente.
Antes, y como aperitivo , estuve inscrito en esta última semana en un coloquio que impartió la Casa de Colón de Las Palmas y que tenía por nombre Azúcar y Mecenazgo en Gran Canaria - El oro de las Islas, siglos XV-XVI -. Fueron unas conferencias muy interesantes en las que, salvando mis problemas auditivos, pude enterarme de un período de esplendor económico en las islas gracias a la caña de azúcar. Todo comenzó -nos dicen- antes incluso de la Conquista de Canaria (luego Gran Canaria). Ya en Madeira se cultivaba la caña y se producía azúcar que era muy apreciada en los países del norte de Europa para la conservación de alimentos, o al menos para las frutas. El azúcar era necesaria para la confección de frutas confitadas, mermeladas y confituras en unos tiempos en que aún no se podían congelar. En Canarias fueron cuatro las islas azucareras: Gran Canaria, Gomera, La Palma y Tenerife y en ellas surgió una élite de conquistadores y comerciantes que se enriquecieron y que pudieron comerciar con Flandes, emporio comercial en aquellos siglos. Y como consecuencia de aquella exportación de azúcar desde las islas en ellas se pudo vivir en igualdad de condiciones a como se vivía en la Península, salvando las distancias, claro está. Y de Flandes se trajeron para estas personas enriquecidas tablas y tallas flamencas y otros objetos de arte que en las islas todavía se conservan. Pero ello queda para otras entradas en este blog que es el de ustedes.Te deseo un buen día.
lunes, 7 de octubre de 2013
Festival de la manzana
"Una noche de locura
quise enterrar la folía;
quise enterrar...
quise enterrar la folía,
y al ir a cavar la tierra
en piedra se convertía.
Y al ir a cavar la tierra
en piedra se convertía.
Una noche de locura
quise enterrar la folía".
Hola a todos.
La Geografía Física nos dirá que Valleseco es un municipio de Gran Canaria y que se encuentra en medio de dos barrancos: el Barranco de la Virgen y el de Madrelagua. Estos dos barrancos son muy ricos en agua y el valle central no. De ahí el nombre del pueblo aunque hay que aclarar que por toda esta zona llueve de verdad en invierno así que Valleseco lleva en sí una contradicción. La Geografía Política o más bien Humana nos indicará que Valleseco fue en lo administrativo una parte de Teror (de la Villa Mariana de Teror) hasta 1842, y que la carretera general que cruza el pueblo llevaba y lleva a las Cumbres, al pueblo de Artenara, pueblo más alto de la isla desde donde se puede gozar de unas espectaculares vistas de la Caldera de Tejeda. La Geografía Económica nos dará cuenta por su parte que Valleseco es un pueblo eminentemente agrícola y ganadero, sin industrias, salvo las de la elaboración del rico queso, del sabroso pan de campo, y de pocos años para acá, de la elaboración de la sidra.
La elaboración de la sidra es natural que se haga en este pueblo agrícola en donde la manzana, la manzana reineta del Canadá o manzana 'francesa', -que tiene un sabor agridulce muy agradable- se cosecha desde mediados del siglo XIX, actualmente en cantidades considerables. Por ello no es de extrañar que Valleseco celebre desde hace cerca de cincuenta años unas fiestas que lleva por nombre "Fiestas de la Manzana". Bueno, "Fiestas de Ntra. Sra. de la Encarnación y la Manzana" pues hacen coincidir la fiesta a la fruta con el día de la Virgen de la Encarnación.
Nosotros nos fuimos el viernes a la noche a Valleseco, en donde había fresquito del bueno, a gozar de un encuentro folclórico que prometía. En el iba a actuar una agrupación venida de Ciudad Real: la Agrupación Folclórica de Valdepeñas. (Este año -nos dicen- una sola de la Península por aquello de los recortes de la crisis). Junto a ella, cuatro grupos de Gran Canaria (Los Cebolleros de Gáldar, uno de Tamaraceite, otro de Telde y el Grupo Abenechara de Valleseco) con las canciones y bailes nuestros dieron calor a la noche. La Agrupación de Valdepeñas con mucha gente joven y cantos y bailes alegres, que cerraba el evento, cautivó a los numerosos presentes (gente de campo en su mayoría) que arrebujados en cuantas cosas pudieron llevar para abrigarse gozaron de lo lindo del espectáculo.
Acabado este nos fuimos a un 'barucho' del pueblo, pequeño y acogedor, a tomarnos unas copitas de buen vino y queso, ambos de la tierra, y unas raciones de 'vuelta y vira' (sabrosa carne cortada y frita en trocitos) nos dejó entonados para el resto de la noche.
Te deseo un buen día.
quise enterrar la folía;
quise enterrar...
quise enterrar la folía,
y al ir a cavar la tierra
en piedra se convertía.
Y al ir a cavar la tierra
en piedra se convertía.
Una noche de locura
quise enterrar la folía".
Hola a todos.
La Geografía Física nos dirá que Valleseco es un municipio de Gran Canaria y que se encuentra en medio de dos barrancos: el Barranco de la Virgen y el de Madrelagua. Estos dos barrancos son muy ricos en agua y el valle central no. De ahí el nombre del pueblo aunque hay que aclarar que por toda esta zona llueve de verdad en invierno así que Valleseco lleva en sí una contradicción. La Geografía Política o más bien Humana nos indicará que Valleseco fue en lo administrativo una parte de Teror (de la Villa Mariana de Teror) hasta 1842, y que la carretera general que cruza el pueblo llevaba y lleva a las Cumbres, al pueblo de Artenara, pueblo más alto de la isla desde donde se puede gozar de unas espectaculares vistas de la Caldera de Tejeda. La Geografía Económica nos dará cuenta por su parte que Valleseco es un pueblo eminentemente agrícola y ganadero, sin industrias, salvo las de la elaboración del rico queso, del sabroso pan de campo, y de pocos años para acá, de la elaboración de la sidra.
La elaboración de la sidra es natural que se haga en este pueblo agrícola en donde la manzana, la manzana reineta del Canadá o manzana 'francesa', -que tiene un sabor agridulce muy agradable- se cosecha desde mediados del siglo XIX, actualmente en cantidades considerables. Por ello no es de extrañar que Valleseco celebre desde hace cerca de cincuenta años unas fiestas que lleva por nombre "Fiestas de la Manzana". Bueno, "Fiestas de Ntra. Sra. de la Encarnación y la Manzana" pues hacen coincidir la fiesta a la fruta con el día de la Virgen de la Encarnación.
Nosotros nos fuimos el viernes a la noche a Valleseco, en donde había fresquito del bueno, a gozar de un encuentro folclórico que prometía. En el iba a actuar una agrupación venida de Ciudad Real: la Agrupación Folclórica de Valdepeñas. (Este año -nos dicen- una sola de la Península por aquello de los recortes de la crisis). Junto a ella, cuatro grupos de Gran Canaria (Los Cebolleros de Gáldar, uno de Tamaraceite, otro de Telde y el Grupo Abenechara de Valleseco) con las canciones y bailes nuestros dieron calor a la noche. La Agrupación de Valdepeñas con mucha gente joven y cantos y bailes alegres, que cerraba el evento, cautivó a los numerosos presentes (gente de campo en su mayoría) que arrebujados en cuantas cosas pudieron llevar para abrigarse gozaron de lo lindo del espectáculo.
Acabado este nos fuimos a un 'barucho' del pueblo, pequeño y acogedor, a tomarnos unas copitas de buen vino y queso, ambos de la tierra, y unas raciones de 'vuelta y vira' (sabrosa carne cortada y frita en trocitos) nos dejó entonados para el resto de la noche.
Te deseo un buen día.
martes, 24 de septiembre de 2013
La devoción al Cristo
Hola a todos.
El Cristo, el Cristo Crucificado, es en la imaginería religiosa la talla o pintura que no ha de faltar en ninguna de nuestras iglesias. Es natural que así sea pues es la imagen de la Redención del Hombre por Dios hecho carne, muerto por nosotros. La devoción al Cristo es grande y se manifiesta más en algunas localidades que en otras. Nosotros en Canarias tenemos dos ciudades en las que el fervor religioso se manifiesta de continuo y se acrecienta hasta cotas muy altas al llegar en septiembre la Festividad del Santo Cristo: en Gran Canaria, Telde, la ciudad sureña; en Tenerife, la ciudad del Norte, San Cristóbal de La Laguna.
El Cristo de Telde está en el altar mayor de la iglesia de San Juan Bautista. Llegó a las costas de esta ciudad (en bocabarranco) y sirvió al parecer como balsa de unos náufragos. Lo traían en un barco que naufragó junto a la isla alrededor del año 1550. Podemos leer en la Wikipedia: "Está construido sobre un armazón de madera, sobre el que se moldearon distintos tipos de papeles, telas y hojas de maíz, cañas descortezadas (tatzingüe), todo ello unido con engrudo. La policromía está realizada con tintes vegetales, al estilo tarasco". (Se creía que su autoría era de los indios tarascos pero últimamente se le atribuye al escultor español Matias de la Cerda). El Cristo está clavado en la Cruz, que es de madera de tea, con tres clavos de plata y de plata también está recubierta la madera.
En La Laguna la imagen del Cristo está en su Real Santuario del antiguo convento de los franciscanos. En nuestra visita a la Ciudad de los Adelantados lo fuimos a ver como es tradicional y coincidió que aun los laguneros estaban de fiestas en su honor. Por ello encontramos la torre de la iglesia y el cuartel de Artillería contiguo, y la plaza y las calles, engalanadas con festones y con banderas españolas y de la Comunidad Canaria. La iglesia es austera, de una sola nave, conventual. El Cristo está en su trono procesional y es incesante la entrada de fieles que vienen a pedirle consuelo. No en vano nos dice la canción popular: "Al Cristo de la Laguna / mis penas le conté yo / sus labios no se movieron / y sin embargo me habló".
Leemos igualmente en Wikipedia: "Esta imagen de Jesús es un Crucificado pendiente de la Cruz por tres clavos de tamaño natural. La cabeza un poco inclinada y vuelta hacia el lado derecho no la tiene desmayada sino algo erguida, velando el rostro por la sombra de un mechón de pelo de la cabellera nazarena que le cae por la izquierda y casi se apoya en el pecho; la hermosa faz, aunque dolorosa y renegrida, es atractiva; la musculatura y proporciones bastante correctas para la época que revela, teniendo la corona de espinas que adorna la cabeza y el paño que cubre los lomos formados de talla en el propio madero en que fue esculpida..."
Te deseo un buen día.
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El Cristo, el Cristo Crucificado, es en la imaginería religiosa la talla o pintura que no ha de faltar en ninguna de nuestras iglesias. Es natural que así sea pues es la imagen de la Redención del Hombre por Dios hecho carne, muerto por nosotros. La devoción al Cristo es grande y se manifiesta más en algunas localidades que en otras. Nosotros en Canarias tenemos dos ciudades en las que el fervor religioso se manifiesta de continuo y se acrecienta hasta cotas muy altas al llegar en septiembre la Festividad del Santo Cristo: en Gran Canaria, Telde, la ciudad sureña; en Tenerife, la ciudad del Norte, San Cristóbal de La Laguna.
El Cristo de Telde está en el altar mayor de la iglesia de San Juan Bautista. Llegó a las costas de esta ciudad (en bocabarranco) y sirvió al parecer como balsa de unos náufragos. Lo traían en un barco que naufragó junto a la isla alrededor del año 1550. Podemos leer en la Wikipedia: "Está construido sobre un armazón de madera, sobre el que se moldearon distintos tipos de papeles, telas y hojas de maíz, cañas descortezadas (tatzingüe), todo ello unido con engrudo. La policromía está realizada con tintes vegetales, al estilo tarasco". (Se creía que su autoría era de los indios tarascos pero últimamente se le atribuye al escultor español Matias de la Cerda). El Cristo está clavado en la Cruz, que es de madera de tea, con tres clavos de plata y de plata también está recubierta la madera.
En La Laguna la imagen del Cristo está en su Real Santuario del antiguo convento de los franciscanos. En nuestra visita a la Ciudad de los Adelantados lo fuimos a ver como es tradicional y coincidió que aun los laguneros estaban de fiestas en su honor. Por ello encontramos la torre de la iglesia y el cuartel de Artillería contiguo, y la plaza y las calles, engalanadas con festones y con banderas españolas y de la Comunidad Canaria. La iglesia es austera, de una sola nave, conventual. El Cristo está en su trono procesional y es incesante la entrada de fieles que vienen a pedirle consuelo. No en vano nos dice la canción popular: "Al Cristo de la Laguna / mis penas le conté yo / sus labios no se movieron / y sin embargo me habló".
Leemos igualmente en Wikipedia: "Esta imagen de Jesús es un Crucificado pendiente de la Cruz por tres clavos de tamaño natural. La cabeza un poco inclinada y vuelta hacia el lado derecho no la tiene desmayada sino algo erguida, velando el rostro por la sombra de un mechón de pelo de la cabellera nazarena que le cae por la izquierda y casi se apoya en el pecho; la hermosa faz, aunque dolorosa y renegrida, es atractiva; la musculatura y proporciones bastante correctas para la época que revela, teniendo la corona de espinas que adorna la cabeza y el paño que cubre los lomos formados de talla en el propio madero en que fue esculpida..."
Te deseo un buen día.
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