miércoles, 12 de marzo de 2008

Elecciones generales

Hola a todos. ¡Vemería! Voté con todas mis fuerzas y tengo que ir al estelero porque tengo la muñeca esconchabá. Claro ZP tú no tienes la culpa porque creías que el plástico, o el metacrilato que le llaman, de las urnas era flojo además de transparente. Ah! pillín, lo que querías era quedarte con la fuerza de los caballeros Jedi y estar otros cuatro años en el machito. Bueno hombre, a mandar y a soportar a la oposición que para eso el otro partido grande quedó segundón, y aquí ya se sabe que sólo los primogénitos heredan las grandes herencias. Y no te olvides, porfa, de tu promesa de regalarnos cuatrocientos euros que no nos vienen nada mal, habida cuenta de como se han puesto los precios de la cesta de la comida. A este paso y como no me subas la pensión en igual porcentaje me estoy viendo otra vez a caldo de vergilla como en la posguerra. Claro que bien mirado esta promesa no la vi en ningún cartel de propaganda electoral con lo mono que hubiera quedado: "Tu voto bien vale 400€". Lo dicho, que la fuerza te acompañe.



Para mensaje el que vi en un cartel de un candidato al Senado, ya mayorcito el hombre, escrito no por éste, supongo, sino por un gracioso mensajero de la vox populi: "Como salga elegido cobraré un retiro que te cagas". El cartel colocado en un poste en una calle céntrica de Las Palmas me arrancó una sonrisa, me hizo pensar en algún chiste fácil para el blog, y luego consiguió que reflexionara sobre el grado de aceptación de los políticos entre el pueblo. Supongo que la mayoría de nosotros no tenemos ni repajolera idea del trabajo de estos señores, ¡si trabajan claro!, y sólo los conocemos por la imagen que nos dan en la tele (si son de los que salen) y por lo que nos cuentan los medios de comunicación. Y estos medios ya sabemos que arrastran la harina hacia su molino o la sardina hacia su brasero y de ellos lo mejor es no creer la mitad de lo que publican y poner en duda la otra mitad; con lo que nos quedamos en babia y la única referencia válida sería la trayectoria de los partidos políticos porque no tenemos otra alternativa. ¿Porque qué nos dice una cara sonriente en un cartel si no conocemos al candidato? ¿Cómo equivocarnos menos y conseguir el mejor gestor de la res pública? It's the question, que dirían los ingleses...



No faltó para nuestra desgracia la execrable mano terrorista segando la vida de un exconcejal y dejando una familia rota en Euskadi. ¡Allá arriba si que hay que tenerlos bien puesto para ser candidato primero y cargo público después!. Voy a mitad de lectura de un libro de algo más de 700 páginas de la trilogía Verdes Valles, Colinas Rojas, titulado este primero La Tierra Convulsa escrito por Ramiro Pinilla escritor vasco nacido en 1923, en donde se remonta a los orígenes 'antes del tiempo' "de un microcosmo realista y mágico que es el pueblo de Getxo... sobre la colisión entre un mundo que cambia y un pueblo que se resiste a todo cambio". Libro que leo con interés en tratar de descubrir el alma del 'problema' vasco, que por su complejidad mucho me temo no estará nunca a mi alcance.

Te deseo un buen día.

martes, 11 de marzo de 2008

Atapuerca y Antártida

Museo no es mausoleo: Museo es feria de la inteligencia

9º Manifiesto de "Gaceta de Arte"

Museo Elder



Edificios Elder y Miller, año 1920. Foto de la Fedac


Hola a todos. La tarde del domingo, en día de elecciones, se presenta algo fría así que decidimos ir a un sitio cerrado. Aprovechamos que en el Museo Elder de la Ciencia y la Tecnología en Las Palmas tiene una exposición titulada "Atapuerca y la evolución humana" y vamos a visitarla. Hacía unos años que no íbamos al museo, muy bien equipado en cuanto a curiosidades tecnológicas, y con un cine en pantalla gigante con proyección de documentales que son dignos de ver. La primera impresión ya en los pisos tres y dos donde se expone la muestra es de obscuridad que supongo obedece a un motivo estratégico para que el visitante se concentre en lo expuesto, pero a mí me hubiera gustado algo más de luz. Según el programa que nos entregan "... exposición itinerante de referencia sobre Atapuerca, creada por los investigadores para acercar a los ciudadanos uno de los proyectos científicos más relevantes en la historia de la ciencia en nuestro país".

Podemos encontrar entre otros objetos el cráneo y la primera reconstrucción de la cabeza del humano más antiguo hallado en Europa, de hace al menos 800.000 años, (como se ve algo más viejillo que yo), otro de 400.000 años, y un hacha de mano tallada en cuarcita roja, pieza de industria lítica hallada en la Sima de los Huesos. Los objetos mostrados están perfectamente identificados en paneles informativos y hay además fotografías de los doctores que trabajan en las simas de la excavación en las que pueden verse los distintos estratos en las paredes. Siguiendo con el programa de mano leemos "La mayor parte de los yacimientos prehistóricos, hablando en general, se sitúan en un momento concreto del tiempo geológico, o comprenden una época limitada... siempre representarán tan sólo una página arrancada de un capítulo del gran libro de la Historia del Hombre... En los yacimientos de la Sierra de Atapuerca se conservan muchas de esas páginas. Es posible estudiar en este rincón burgalés los cambios que en el último millón de años se ha producido... ". Una interesante muestra aún para los no doctos en la materia en el que podemos ver también el esqueleto de un Australopithecus encontrado en Etiopía en 1974, de Lucy, una joven de un metro de estatura y treinta kilos de peso, antecesora de nuestras jovencitas actuales.

Completamos nuestra visita al museo con el documental que proyectan en el cine sobre la Antártida con preciosas vistas de este continente helado en donde sólo el 2% es tierra sin hielo en verano. Vemos una especie de jet-foil moviéndose sobre la superficie helada y sentimos algo de mareo cuando nos parece estar a bordo de un helicóptero sobrevolando un glacial. Nos enteramos de los primeros exploradores en llegar al Polo Sur y de todos los que con curiosidad y valor se atreven a llegar a estas tierras. Vemos pingüinos sobre el hielo con paso torpe y ágiles nadadores bajo el mar en grandes cavernas, y focas que se alimentan de peces, y éstos que se alimentan de krill, y estos animalitos que se alimentan de algas en un ciclo que se repite de por vida.
Dejamos para otro día el volver, por la hora de cierre, para ver el planetario con pinturas de Morales y de Néstor en la cúpula según anuncia un cartel en la entrada al Museo.

P.S. Si quieres conocer más sobre Atapuerca pincha aquí.

Te deseo un buen día.

domingo, 9 de marzo de 2008

Santa María de Guía

"Agradece a la llama su luz,
pero no olvides el pie del candil
que constante y paciente
la sostiene en la sombra".

Rabindranath Tagore "Filósofo panteísta indio"


Hola a todos. En la autovía del norte a la altura de la ciudad de Guía pueden verse como centros decorativos de rotondas unas esculturas que me llaman la atención. Para hacer fotos de ellas nos vamos en la guagua Global y nos bajamos en la parada de La Atalaya justo donde comienza la montaña que Guía comparte con Gáldar. Regresamos caminando un poco trecho y nos encontramos con la primera rotonda y estatua, ésta de un agricultor con un racimo de plátanos al hombro, (horcón boy cantaría Arístides Moreno) con cachorro, camisa remangada y faja; a poca distancia otra escultura esta vez de una mujer con un cesto en la cabeza que se recorta contra el cielo o bien tiene como fondo la montaña. Son figuras entrañables de hombre y mujer del campo canario que justifican por si solas el que estas rotondas estén aquí en medio de lo que hace años era lugar privilegiado de plataneras que se extendían a lo largo y ancho de estos terrenos.



Después de disparar la cámara de fotos seguimos nuestro camino hasta la entrada al pueblo. Tomamos la carretera general que era paso obligado de los coches que seguían más hacia el norte, a Gáldar, Agaete o La Aldea; una vez construida la autovía esta carretera ha quedado como calle interior de Guía con tráfico poco denso. Paseamos por ella buscando otra estatua que habíamos entrevisto y efectivamente encontramos un precioso grupo escultórico como homenaje a los artesanos del queso, con una mujer sentada, ligeramente inclinada hacia delante, confeccionando con sus manos este rico alimento. Tomamos un 'cortado' en un bar y preguntamos al amable cantinero porque nos quedaba una cuarta escultura y con sus indicaciones a por ella fuimos recorriendo en su totalidad la carretera, -mientras con algo de frío propio del invierno y de la tarde fuimos buscando sin suerte donde comprar el rico queso de flor porque las tiendas donde hace años se podían adquirir o ya no existen o están cerradas-, hasta dar con otra rotonda, ésta ya en el límite del municipio y que siendo un recuerdo de los herreros y cuchilleros, es un hermoso cuchillo canario. Esta rotonda luce además como un preciosos jardín de cactus.



Me alegra ver como los valores de la tierra, que con orgullo debemos recordar y trasmitir, no son palabras vanas, y que hay ayuntamientos como el de esta ciudad de Santa María de Guía, que de forma magistral los muestra para regocijo nuestro y enseñanza para las futuras generaciones. Son piezas bien acabadas mostrando en las esculturas el atuendo característicos de los oficios que representan, y en el caso del cuchillo, con una maestría para mostrar mango y hoja de esta herramienta de nuestros mayores. Si vas por esta zona, amable lector, da un sosegado paseo, para del ajetreo de todos los días y admira estas obras de arte que seguramente te gustarán.


P.S. En un blog anterior pedía información sobre Juan de Quesada. Amablemente Vanita Peral (Iván para los amigos) me la ha facilitado y no sólo eso sino que me ha dado la dirección para poder saber de vida y milagros de personalidades canarias, lo que aprovecharé para ilustrarme algo en futuros escritos. (Si quieres saber sobre este grancanario puedes pinchar y leer el comentario en el blog de su mismo nombre). Gracias Iván.


Te deseo un buen día

viernes, 7 de marzo de 2008

Tarea postergada

"El corazón tiene sus razones
que la razón desconoce".
Pascal

Hola a todos.



Estimado Rodolfo: Sé que desde el lugar que ya ocupas junto a la derecha del Padre sabrás disculpar mi pereza en cumplimentar la última tarea que debí hacer justo al jubilarme. La falta de decisión y un estado de ánimo que no deseo para nadie ha hecho que hasta la fecha no te haya escrito esta carta, sincera y emocionada, para agradecer a la Empresa tantos años en los que me dio estabilidad laboral. Lo hago hoy por medio del blog porque considero que todos mis potenciales lectores tienen derecho a saber cuanto debo a la que fue para mí Escuela de Comercio y Universidad. Comencé a trabajar siendo un niño y me jubilé cuando peinaba canas y en todos estos años aprendí, no sólo los rudimentos de las labores administrativas y contabilidad sino, lo que es más importante, el valor de las cosas bien hechas y el valor añadido de la palabra dada. Porque DISA querido Rodolfo es una empresa ejemplar donde lo prometido se cumple a carta cabal y donde tu palabra, por poner un ejemplo, era plata de ley.



Recuerdo cuando entré en Triana de aprendiz y tuve que pegar, en los talonarios en los que se facturaban las cien pesetas del recambio del gas, un timbre de quince céntimos en cada hoja original. Y recuerdo pasar el paño a las mesas y cambiar el agua a las escupideras y poner tinta a los tinteros. Tú, algo mayor que yo, recordarás que en este tiempo no se había popularizado el bolígrafo y el uso de la pluma estilográfica era, según creo, poco frecuente. Aprendí a moverme en la ciudad fuera del casco Triana-Vegueta mientras iba cogiendo soltura con las máquinas de entonces. ¿Recuerdas aquella sumadora grandota en la que se anotaba los dígitos de las cantidades a sumar y luego se bajaba una palanca que tenía en la parte derecha, una y otra vez? ¿Y aquéllas máquinas calculadoras con tres juegos de numeración que tanto servía para multiplicar como para dividir? Para la multiplicación, en uno de los juegos, se ponían dígito a dígito mediante unas pequeñas piezas la cifra del multiplicando; con una manivela, también a la derecha (¡éramos todos diestros!) se iba dando vueltas, mientras la mano izquierda movía de unidades a decenas y centenas y hasta seis u ocho posiciones, hasta conseguir el multiplicador; y como por ensalmo salía el resultado. ¿Y para dividir? Pues lo mismo pero dando marcha atrás.







Recuerdo cuando de Triana nos mudamos a Tomás Morales al edificio que por su porte llamábamos 'piano de cola' cuando tenía un sólo piso de oficinas. Y luego a Juan XXIII. Y recuerdo el almacén de Guanarteme y la factoría de la Isleta. Y ¿cómo no? tengo viva la factoría de Salinetas que quizás fuera la niña de tus ojos. Construida ésta se acabó el trasiego de botellas de butano llenas y vacías desde y hacia Tenerife. Y el venir los bidones de 'rail' llenos de petróleo y gasolinas. Tengo presente el primer surtidor en la calle León y Castillo, junto a la Comandancia de Marina, y en la Alameda de Colón, y en Fernando Guanarteme. Luego vendrían las Estaciones de Servicios y las Agencias de Butano repartidas por toda Canarias cuya enumeración haría interminable este sencillo escrito. Y recuerdo perfectamente cuando tu señor padre, don José Rull, y don Ramón Biosca venían a Las Palmas y nos saludaban dándonos la mano a todos los oficinistas, ¡incluyéndome a mí que era un niño!.




Conocí a cientos de personas, en casi cincuenta años, relacionadas de una u otra forma con la Empresa; compañeros y amigos, compañeras y amigas; administrativos y choferes y peones. Sé que nombrar a alguno irá en detrimento de los demás pero voy a permitirme la travesura de citar a dos que sintetizan lo mejor encontrados en todos ellos. Ignacio Cortadellas y Joaquín Brugada. Don Ignacio fue como un padre para mí y me supo llevar encarrilado cuando lo necesitaba; hombre de gran corazón tenía subordinados fieles porque sabía ganárselos con sus buenas maneras; era afable y con un sentido de la responsabilidad no exento de un toque de 'dejar hacer'; de él se cuenta (cosa que ni afirmo ni desmiento) que al recibir un telegrama en sábado lo guardaba en un cajón diciendo: "Ya verás que disgusto me voy a llevar el lunes". Don Joaquín es el perfecto caballero que nos trataba con amabilidad exquisita siempre que íbamos a Tenerife, primero a Imeldo Serís y luego a la calle paralela a Avenida Tres de Mayo; nos daba el saludo y el agasajo que seguro querían darnos el resto de los compañeros de la isla hermana cuando íbamos por motivo de trabajo o por las fiestas de la patrona Santa Bárbara.

Querido Rodolfo deseo que estos mis sentimientos te lleguen hasta el lugar de privilegio en que ya estás donde seguro no habrá de importarte mi tuteo. En el recuerdo afectuoso, hasta siempre.


Te deseo un buen día.

jueves, 6 de marzo de 2008

Juan de Quesada



Hola a todos. En nuestro paseo del domingo, tras dejar atrás la fuente del Espíritu Santo, seguimos calle Castillo arriba. En el número 16 de esta calle, si no recuerdo mal, vivía un cliente de Cruz Mayor a quien yo llevaba las compras. Su casa era una de las señoriales de Vegueta y recuerdo que en ella tras un zaguán abierto, una puerta de madera daba a un hermoso patio (de esos que seguramente son llamados 'patio canario') con muchas plantas y flores y puertas de habitaciones dando al mismo. Por esta calle Castillo pasaban casi todos los coches que iban al sur o al centro de la isla, los primeros después de girar hacia la Portadilla de San José, y los otros siguiendo por Ramón y Cajal hasta dar con la carretera del centro. Paseamos tranquilamente y nos detenemos ante el edificio que fue Hospital de San Martín, construido entre los años 1775 y 1791 y que era un edificio monumental para la época; tiene una hermosa fachada con cinco arcos en la portada y estuvo prestando servicios hasta las últimas décadas del siglo pasado en que se construyeron los nuevos centros hospitalarios en Gran Canaria.



Seguimos con nuestro andar con la curiosidad de ver si continúa aún donde siempre el "Árbol Bonito"; tomamos el inicio de la carretera del centro donde casi nada ha cambiado hasta el punto de que, aún hoy a principio del siglo XXI, los postes de la luz siguen siendo de madera, y la pared en el margen izquierdo de subida es de piedras superpuestas; vemos obras de un nuevo edificio -que luego supimos estará dedicado a oficinas administrativas de la Universidad de Las Palmas- que ya veremos si no rompe el equilibrio arquitectónico de la zona. El árbol sigue estando espléndido a la vista y a su lado el colegio de las Salesianas y antes, justo al comienzo de la carretera, está la subida al Risco de San Juan.



Retrocedemos y tomamos la calle hacia San Roque y vemos allá arriba la "Casa de los Tres Picos" levantada en 1868 por un antiguo organista que tomó como modelo el órgano instalado en la catedral a principios del siglo XIX. Sigue estando el edificio del cine San Roque de nuestra juventud, bien que abandonado y tapiado en puertas y ventanas y sin la palmera que estaba justo delante, en la acera. Me entero de que la antigua ermita a este santo data de 1523 y estaba en terrenos de cultivo de la caña de azúcar.


Completamos el paseo volviendo por la calle Juan de Quesada que bordea el cauce cerrado del Guiniguada con árboles que podemos pensar son centenarios, de esos bellos ejemplares que vemos en las carreteras del interior de la isla. En esta calle hay edificios antiguos de bonitas fachadas como el que sirve de sede al Paraninfo de la Universidad y otros varios por los que parece no pasa el tiempo. Opino al igual que un lector de 'La Provincia', que leí buscando información sobre esta calle, que la misma debería ser peatonal pasando a ser Paseo de Juan de Quesada, con terrazas donde pasear y sentarse, aunque sólo sea por recordar aquella dulcería que había en la esquina con la calle Frías, ya desaparecida, en donde yo acostumbraba a comprar unos magníficos 'matahambre', dulces de masa dura con muchas pasas, que efectivamente quitaba a cualquiera las ganas de comer durante mucho rato.



Por cierto, ¿sabrías decirme quien fue o que hizo el ciudadano Juan de Quesada para merecer esta calle que desde hace tantos años lleva su nombre, ya que mi amiga 'wiki' no me da en este caso información alguna?


Te deseo un buen día.

martes, 4 de marzo de 2008

Una hermosa fuente





Hola a todos. Es la mañana del domingo y nos vamos Loli y yo partiendo de la calle Reloj, Espíritu Santo arriba hasta dar con la fuente del mismo nombre. La calle, en este tramo sólo para peatones, es un encanto porque es estrecha y con casas de la antigua Vegueta a ambos lados, diría yo que las mismas casas que construyeron los castellanos al incorporar Gran Canaria a la Corona de Castilla. Arriba, al fondo de la calle que parece se estrecha aún más, una alta palmera pone un contrapunto al colorido de las fachadas de las viviendas. Junto a la palmera, la fuente. Decía Domingo J. Navarro en sus Memorias: "Dando la vuelta a la encrucijada del Espíritu Santo se veía empotrada en la pared de la izquierda una desaseada fuente de tres caños con hedionda balsa de cantería. Toda la calle en contorno era un fangal, porque en aquella fuente se reunían a beber y lavarse casi todos los caballos del barrio de Vegueta". Esto que escribía del año mil ochocientos y tantos no tiene nada que ver con la fuente que yo conocí a mitad del siglo XX y que juraría que en nada ha cambiado hasta hoy. Venía yo como ya tengo dicho siendo un crío por esta zona y me encantaba el lugar, no sólo la fuente y la plaza sino el contorno formado por las calles y casas cercanas a la Catedral y este encanto no me ha defraudado al ser mayor. Es precioso el ver como las palomas beben y se mojan con el agua de la fuente y es una caricia para la vista la sencillez de la composición en piedra de los arcos y del templete bajo el que se encuentra el surtidor. De éste baja el agua a cuatro bocas de faunos que la dejan salir a las pilas de cantería, una en cada lado del cuadrado de la fuente, inaugurada en 1867 siendo su constructor Manuel Ponce de León. Y leo que el coste de esta obra se pagó con una suscripción popular.

Junto a la fuente está la ermita del Espíritu Santo, casi siempre cerrada, y que "con un edificio más propio de una zona rural que del mismo corazón de Vegueta, dada la enorme sencillez de sus líneas, se construyó en 1615", según reza la placa puesta por el Ayuntamiento. También dice esta placa que en la ermita "se venera la imagen del Cristo del Buen Fin cuya cofradía, instituida en 1941, y revestida de largas capas rojas saca en procesión de penitencia cada madrugada del Viernes Santo, constituyendo uno de los momentos más sugestivos de la Semana Santa". Procesión a la que haré lo posible por asistir. Completa el bien cuidado espacio un jardincillo en forma triangular donde además de la alta palmera hay otros árboles y plantas constituyendo el conjunto un deleite para los sentidos.

Te deseo un buen día.

lunes, 3 de marzo de 2008

Reunión familiar



Hola a todos. Las olas y las piedras juegan en Agaete un incesante juego a buscarse y esconderse al compás de las mareas; el agua al subir y bajar cubre a los callaos de la orilla como si les besara; algunos caracoles se dejan llevar por la subida o se agarran a las piedras para no ser arrastrados en la bajada. Cerca, el Dedo de Dios, roto por el vendaval, ha quedado en un muñón que sigue ahí bendiciendo a todas las criaturas y dándonos la bienvenida. El día, de este invierno que no ha sido, y próxima ya la Primavera, luce esplendoroso. Algunos bañistas se atreven con el agua que a estas fechas debe estar algo fría mientras otros se toman el sol.

Nos habíamos dado cita aquí en Las Nieves para celebrar... bueno, para reunirnos la familia. Y el restaurante elegido, "Ca´mi hermano", no podía tener nombre más apropiado para ello. Nos reunimos más de cuarenta familiares, desde una pequeñina aún sin dientes de leche, hasta los mayores cercanos a las nueve decenas de años de una vida plena. Hermanos, suegra, hijos y nietos, mujer, sobrinos, cuñadas, primos, todos dispuestos a pasar un rato agradable y a divertirnos de lo lindo.¡Hasta de Tenerife vinieron al jolgorio! Gracias Luzma. Contribuyó a pasarlo bien las variados platos que nos sirvieron en plan "picoteo" donde no podían faltar nuestras queridas 'papas arrugadas', queso, mejillones, pescado empanado, pulpo y langostinos, junto a los refrescos, cerveza y vino a gusto de cada cual.

Durante la comida, y gracias al super8 y a las modernas técnicas de ordenador, fueron proyectados unos cortos de película de 'cuando éramos más jóvenes'. Películas de hace cuarenta años, cuando aún la mayoría de los presentes no habían nacido, con escenas de la familia y vistas de Las Palmas y algunas de la isla que nos permitió vernos con la 'tira' de años menos. Mi hermana tuvo la ocurrencia de regalarme un leontina, precioso reloj de bolsillo que desde ahora llevaré con orgullo como algo inapreciable. Mis sobrinos siguiendo el ejemplo de su madre me regalaron un precioso cuadro al que ya encontré sitio en casa y un libro subtitulado la "Odisea de la Antártida" donde se narra la superación del hombre, que en forma individual o en grupo, siempre se crece ante la adversidad, y en cuya primera página leo esta entrañable dedicatoria: "Lo importante del viaje no es el destino: es el trayecto. Con cariño. Agaete 1/3/08".



En resumen un día estupendo, unas horas agradables, un encuentro para repetir ¿qué más podemos pedir? Gracias a todos.



Te deseo un buen día.