Hola a todos.
Amigo lector, si a Gran Canaria llegas, o si en Gran Canaria vives, no debes dejar pasar la ocasión de visitar, cuantas más veces mejor, la Villa Mariana de Teror y zambullirte en ella en el reposo y tranquilidad que entre sus calles se respira, y no debes dejar de visitar, por supuesto, la Basílica de Nuestra Señora la Virgen del Pino, patrona de la isla, reverenciada por los grancanarios desde su aparición, según el decir popular, en el año del Señor de 1481. Podrás en ella admirar la bella imagen de la Virgen con el Niño en brazo, 'en lo alto del altar' -como dice la canción- 'con su carita de rosa'.
Luego si te apetece, amigo lector, podrás ir caminando unos poquitos kilómetros hasta la Finca de Osorio y sumergirte en la frondosa vegetación que allí encontrarás en donde el silencio es rey. Esta finca es una muestra en chiquitito que nos ha llegado del mítico bosque de Doramas que cantara Cairasco de Figueroa. En ella se han conservado muestras de laurisilva y se han plantado árboles diversos traídos de América del Sur. Una bien cuidada red de senderos permite al visitante adentrarse en los terrenos dejando atrás la casa central en donde al día de hoy se imparten clases en un Aula de la Naturaleza. Y pueden verse otras construcciones rurales en medio de bien cuidados cercados. Y una fuente y unos pájaros. Mientras, el terreno asciende hacia el Pico de Osorio que se enseñorea del paisaje mientras nosotros vamos de flor en flor, como las laboriosas abejas, flores que nos acompañan en los setos o en los márgenes de los senderos.
Aquí te dejo en imágenes unas muestras, que espero merezcan tu complacencia.
De interés:
Finca de Osorio
Carretera Arucas - Teror
Visitas previa* solicitud por teléfono
Horario: 9:00 - 17:00 de lunes a domingo
Teléfono: 928 630 090
*(Supongo que para grupos).
Te deseo un buen día.
El Blog de las mil cosas que uno puede hacer, pensar y sentir cuando se libera de la rutina laboral.
domingo, 24 de febrero de 2013
viernes, 15 de febrero de 2013
Opiniones
Hola a todos.
Conoce uno las opiniones de algunas personas y se queda pensando. Y se queda pasmado. Y se queda bobo. Y se queda cabreado. Y como 'ido'.Y se queda con la sensación de que algo agrio se le ha quedado incrustado en la garganta. Y se queda con ganas de vomitar. No es por nada: pero es que hay opiniones que no debieran salir nunca de la boca de nadie. Debieran quedar más bien en el fondo obscuro del subconsciente sin aflorar ni siquiera una pizca al pensamiento lúcido. Y quien lo tuviera, debiera ir a considerar de que pata cojea yendo a la consulta de un seguidor del doctor Freud. Porque muy posiblemente tenga un problema que sí debe llegar a la superficie para buscarle solución.
Pensé en ello al saber de las opiniones vertidas por un cargo público ¿o privado? que he podido leer en un periódico local. Opiniones surgidas por la decisión del Ayuntamiento sureño de San Bartolomé de Tirajana de convertir todas sus extensas playas, en playas para el nudismo (muy posiblemente). Para entendernos: que cada quien podrá despelotarse en las cálidas playas del Sur, y, como a éstas vienen gentes mayores del norte y centro de Europa principalmente, estas gentes mayores podrán tomar sol en sus cuerpos que otrora fuera joven.
Y a cuenta de esta decisión -que aun no es firme- el secretario operativo de la Federación de Ocio y Servicio de Gran Canaria se pronuncia sobre el tema, y la lía. Dice este buen señor que en este asunto hay que distinguir y que todos no somos iguales. Manifiesta él, ésta es su opinión que transcribo del periódico que "un chico joven o una mujer joven, de bellos rostros y bien proporcionadas formas, que se presente desnudos completamente en escena, ya inmóvil, ya realizando movimientos lentos y artísticos, sin actitudes ni gestos provocativos, ni afeites que exageren o aviven los tonos naturales de determinadas partes del cuerpo". Y dice que ese desnudo de jóvenes no es inmoral y que pueden permanecer en la playa "todo el tiempo que se quiera". No cabe duda de que el caballero no tiene un dedo de tonto y de que le gusta las peritas en dulce, porque por otro lado añade lo siguiente: que esta posibilidad es "inmoral" y fomentará que las playas se llenen de hombres y mujeres "viejos" sin ropa, "de carnes flácidas y voluminosas masas". Y que, ese desnudo de personas mayores es "grosero y repulsivo".
Y se queda uno, ya digo, con la sensación de tener algo agrio incrustado en la garganta y con ganas de vomitar, y como 'ido', y cabreado, y bobo, y pasmado, y pensando... Y no puede uno dejar de pensar que hay gente que necesita ir a aflorar traumas que seguramente tiene en sus subconsciente.
Y que conste que no me gusta 'naita' que en toda la superficie de las playas se pueda estar en 'bolas'. Prefiero un 'cachito' de playa pa'mi, y un cachito 'pa'ti', y que cada uno vaya al lugar que mejor le cuadre y menos le incomode.
Te deseo un buen día.
Conoce uno las opiniones de algunas personas y se queda pensando. Y se queda pasmado. Y se queda bobo. Y se queda cabreado. Y como 'ido'.Y se queda con la sensación de que algo agrio se le ha quedado incrustado en la garganta. Y se queda con ganas de vomitar. No es por nada: pero es que hay opiniones que no debieran salir nunca de la boca de nadie. Debieran quedar más bien en el fondo obscuro del subconsciente sin aflorar ni siquiera una pizca al pensamiento lúcido. Y quien lo tuviera, debiera ir a considerar de que pata cojea yendo a la consulta de un seguidor del doctor Freud. Porque muy posiblemente tenga un problema que sí debe llegar a la superficie para buscarle solución.
Pensé en ello al saber de las opiniones vertidas por un cargo público ¿o privado? que he podido leer en un periódico local. Opiniones surgidas por la decisión del Ayuntamiento sureño de San Bartolomé de Tirajana de convertir todas sus extensas playas, en playas para el nudismo (muy posiblemente). Para entendernos: que cada quien podrá despelotarse en las cálidas playas del Sur, y, como a éstas vienen gentes mayores del norte y centro de Europa principalmente, estas gentes mayores podrán tomar sol en sus cuerpos que otrora fuera joven.
Y a cuenta de esta decisión -que aun no es firme- el secretario operativo de la Federación de Ocio y Servicio de Gran Canaria se pronuncia sobre el tema, y la lía. Dice este buen señor que en este asunto hay que distinguir y que todos no somos iguales. Manifiesta él, ésta es su opinión que transcribo del periódico que "un chico joven o una mujer joven, de bellos rostros y bien proporcionadas formas, que se presente desnudos completamente en escena, ya inmóvil, ya realizando movimientos lentos y artísticos, sin actitudes ni gestos provocativos, ni afeites que exageren o aviven los tonos naturales de determinadas partes del cuerpo". Y dice que ese desnudo de jóvenes no es inmoral y que pueden permanecer en la playa "todo el tiempo que se quiera". No cabe duda de que el caballero no tiene un dedo de tonto y de que le gusta las peritas en dulce, porque por otro lado añade lo siguiente: que esta posibilidad es "inmoral" y fomentará que las playas se llenen de hombres y mujeres "viejos" sin ropa, "de carnes flácidas y voluminosas masas". Y que, ese desnudo de personas mayores es "grosero y repulsivo".
Y se queda uno, ya digo, con la sensación de tener algo agrio incrustado en la garganta y con ganas de vomitar, y como 'ido', y cabreado, y bobo, y pasmado, y pensando... Y no puede uno dejar de pensar que hay gente que necesita ir a aflorar traumas que seguramente tiene en sus subconsciente.
Playa del Inglés y Maspalomas (Sur de Gran Canaria)
Y que conste que no me gusta 'naita' que en toda la superficie de las playas se pueda estar en 'bolas'. Prefiero un 'cachito' de playa pa'mi, y un cachito 'pa'ti', y que cada uno vaya al lugar que mejor le cuadre y menos le incomode.
Te deseo un buen día.
martes, 12 de febrero de 2013
Triste día
Hola a todos.
Hoy es un día que pasará a la historia de España como un triste día. A la historia pequeña de España, a la historia con minúscula. Porque la noticia que del día de hoy quedará en la pequeña y repelente historia de esta España cavernícola y católica pese a ser laica es que "El congreso apoya la fiesta de los toros como Bien de Interés Cultural". Esta España nuestra ignora seguramente, pese a su catolicismo ramplón, que uno de los Mandamientos que Dios dio a Moisés es el de NO MATARÁS. Ignoro si entre mis lectores hay alguno aficionado a los toros. Son tan pocos mis lectores que a lo mejor no lo hay. Si lo hubiera le diría que, para mí, el que maltrata a un pobre animal y lo mata, para regocijo de un público que paga para presenciar 'la fiesta', es un asesino. Porque, para mí, el NO MATARÁS de Dios debiera ser entendido por una Humanidad que presume de haber salido de las cavernas como un mandato para con todo ser vivo. Y no me vale el que me pongan de ejemplo el que matamos para alimentarnos. Una cosa es una cosa, y otra cosa es otra cosa. Estoy en contra de todo maltrato y, para mí, es una aberración y una infamia ver que España, país del que soy ciudadano y no siervo, declare en el Congreso de los Diputados, que premia semejante 'bien'. Porque para mí es sencillamente un MAL.
Te deseo un buen día.
Hoy es un día que pasará a la historia de España como un triste día. A la historia pequeña de España, a la historia con minúscula. Porque la noticia que del día de hoy quedará en la pequeña y repelente historia de esta España cavernícola y católica pese a ser laica es que "El congreso apoya la fiesta de los toros como Bien de Interés Cultural". Esta España nuestra ignora seguramente, pese a su catolicismo ramplón, que uno de los Mandamientos que Dios dio a Moisés es el de NO MATARÁS. Ignoro si entre mis lectores hay alguno aficionado a los toros. Son tan pocos mis lectores que a lo mejor no lo hay. Si lo hubiera le diría que, para mí, el que maltrata a un pobre animal y lo mata, para regocijo de un público que paga para presenciar 'la fiesta', es un asesino. Porque, para mí, el NO MATARÁS de Dios debiera ser entendido por una Humanidad que presume de haber salido de las cavernas como un mandato para con todo ser vivo. Y no me vale el que me pongan de ejemplo el que matamos para alimentarnos. Una cosa es una cosa, y otra cosa es otra cosa. Estoy en contra de todo maltrato y, para mí, es una aberración y una infamia ver que España, país del que soy ciudadano y no siervo, declare en el Congreso de los Diputados, que premia semejante 'bien'. Porque para mí es sencillamente un MAL.
Te deseo un buen día.
miércoles, 6 de febrero de 2013
Los muelles
Hola a todos.
Tuvieron que pasar cuatrocientos años. Cuatrocientos largos años de abandono por parte de la nación europea que había conquistado la isla para que en ésta se diera comienzo a la construcción de unos muelles en condiciones. Desde la Incorporación de Gran Canaria a la Corona de Castilla, en 1483, por la razones que fueran, se tuvo que esperar a 1883 para comenzar lo que llegaría a convertirse en la realidad actual, orgullo de los grancanarios, pues tenemos hoy unos de los mejores muelles del Atlántico Norte. Esto ya lo sabía yo cuando hace unas semanas fui con un grupo de compañeros de Estudios Canarios a girar una visita, interesante sin duda alguna, a las instalaciones portuarias. Y entre las cosas que pudimos ver de primera mano me quedo -y quiero comentar con ustedes- con la proyección de imágenes que mostraban el crecimiento del Puerto casi desde sus inicios hasta la actualidad con el consiguiente desarrollo urbanístico de la ciudad de Las Palmas. Era cosa de magia, casi, ver aquello que por nuestra edad ya sabíamos: como la ciudad y el puerto fueron ganando terrenos al mar. La sabia combinación de las diapositivas nos mostraban el crecimiento por años o por décadas. En unas fotografías antiguas (a lo mejor fotos nuevas arregladas) podíamos ver La Isleta tal y como pudieron verlo el Capitán Juan Rejón y sus huestes, sin añadido alguno; luego como allá, por donde terminaba la ciudad, se construyó el espigón que fue el Muelle de Las Palmas o de San Telmo, inservible casi por las olas y los vientos; como surgió luego el de Santa Catalina y el de Abrigo, y luego el Muelle Grande y el muelle frutero o de Nuestra Señora del Pino (hoy Base Naval) y el de la Dársena Comercial y el de la Dársena Pesquera y el de Ribera... Como más recientemente el espigón del Reina Sofía nació y se alargó dejando pequeños a todos los anteriores. Y como por último está naciendo ante nuestros ojos el nuevo Muelle de La Esfinge.
Nos dicen que los Muelles de La Luz y de Las Palmas tienen quince kilómetros de líneas de atraque. En un periódico local leemos que son dieciséis. ¡Que más da! kilómetro más, kilómetro menos, que son una bella realidad en continua expansión y que acogen a todo tipo de barcos que surcan por estas aguas: desde los gráciles barcos de recreo hasta las grandiosas plataformas petrolífericas que se cobijan aquí en sus viajes oceánicos.
A él cantó nuestro poeta insigne Tomás Morales que vivió por estas tierras entre 1885 y 1921:
"Puerto de Gran Canaria sobre el sonoro Atlántico
con sus faroles rojos en la noche calina
y el disco de la luna bajo el azul romántico
rielando en la movible serenidad marina
Silencio en los muelles en la paz bochornosa,
lento compás de remos, en el confín perdido
y el leve chapoteo del agua verdinosa
lamiendo los sillares del malecón dormido
Fingen en la penumbra fosfóricos trenzados
las mortecinas luces de los barcos anclados
mirando entre las ondas muertes de la bahía.
Y de pronto, rasgando la calma, sosegado,
un cantar marinero, monótono y cansado,vierte en la noche el dejo de su melancolía".
Y a él siguen cantando las nuevas generaciones:
Te deseo un buen día.
Tuvieron que pasar cuatrocientos años. Cuatrocientos largos años de abandono por parte de la nación europea que había conquistado la isla para que en ésta se diera comienzo a la construcción de unos muelles en condiciones. Desde la Incorporación de Gran Canaria a la Corona de Castilla, en 1483, por la razones que fueran, se tuvo que esperar a 1883 para comenzar lo que llegaría a convertirse en la realidad actual, orgullo de los grancanarios, pues tenemos hoy unos de los mejores muelles del Atlántico Norte. Esto ya lo sabía yo cuando hace unas semanas fui con un grupo de compañeros de Estudios Canarios a girar una visita, interesante sin duda alguna, a las instalaciones portuarias. Y entre las cosas que pudimos ver de primera mano me quedo -y quiero comentar con ustedes- con la proyección de imágenes que mostraban el crecimiento del Puerto casi desde sus inicios hasta la actualidad con el consiguiente desarrollo urbanístico de la ciudad de Las Palmas. Era cosa de magia, casi, ver aquello que por nuestra edad ya sabíamos: como la ciudad y el puerto fueron ganando terrenos al mar. La sabia combinación de las diapositivas nos mostraban el crecimiento por años o por décadas. En unas fotografías antiguas (a lo mejor fotos nuevas arregladas) podíamos ver La Isleta tal y como pudieron verlo el Capitán Juan Rejón y sus huestes, sin añadido alguno; luego como allá, por donde terminaba la ciudad, se construyó el espigón que fue el Muelle de Las Palmas o de San Telmo, inservible casi por las olas y los vientos; como surgió luego el de Santa Catalina y el de Abrigo, y luego el Muelle Grande y el muelle frutero o de Nuestra Señora del Pino (hoy Base Naval) y el de la Dársena Comercial y el de la Dársena Pesquera y el de Ribera... Como más recientemente el espigón del Reina Sofía nació y se alargó dejando pequeños a todos los anteriores. Y como por último está naciendo ante nuestros ojos el nuevo Muelle de La Esfinge.
Nos dicen que los Muelles de La Luz y de Las Palmas tienen quince kilómetros de líneas de atraque. En un periódico local leemos que son dieciséis. ¡Que más da! kilómetro más, kilómetro menos, que son una bella realidad en continua expansión y que acogen a todo tipo de barcos que surcan por estas aguas: desde los gráciles barcos de recreo hasta las grandiosas plataformas petrolífericas que se cobijan aquí en sus viajes oceánicos.
A él cantó nuestro poeta insigne Tomás Morales que vivió por estas tierras entre 1885 y 1921:
"Puerto de Gran Canaria sobre el sonoro Atlántico
con sus faroles rojos en la noche calina
y el disco de la luna bajo el azul romántico
rielando en la movible serenidad marina
Silencio en los muelles en la paz bochornosa,
lento compás de remos, en el confín perdido
y el leve chapoteo del agua verdinosa
lamiendo los sillares del malecón dormido
Fingen en la penumbra fosfóricos trenzados
las mortecinas luces de los barcos anclados
mirando entre las ondas muertes de la bahía.
Y de pronto, rasgando la calma, sosegado,
un cantar marinero, monótono y cansado,vierte en la noche el dejo de su melancolía".
Y a él siguen cantando las nuevas generaciones:
Te deseo un buen día.
miércoles, 30 de enero de 2013
Las Casas Consistoriales
Hola a todos.
Las Palmas tiene el indiscutible honor de haber sido laboratorio para la arquitectura primera de varias naciones de la América hispana. Conquistada Gran Canaria en 1478, la Reina Isabel ordenó las obras necesarias para hacer en el Real de Las Palmas, fundada por Juan Rejón junto al río Guiniguada, una plaza en la que, a su alrededor, estruvieran los poderes políticos y religiosos. Nació así la Plaza de Santa Ana. Plaza que lleva el nombre de la santa madre de la Virgen María al igual que la catedral que la tiene por patrona. A uno de los lados cortos del rectángulo que forma la plaza quedó la catedral y al otro el cabildo, único ayuntamiento de la isla en aquellos años. En los lados mayores del rectángulo se construyeron casas para el Obispado, el Regente, la Audiencia y otras autoridades. Este planteamiento urbanístico es el que los conquistadores llevaron por indicación real a las ciudades que fueron aflorando en América. Dicen quienes conocen este trozo de la Vegueta en Las Palmas y han estado en ciudades americanas que las plazas en éstas son calcos de la plaza isleña.
La Plaza de Santa Ana tiene en la actualidad un porte señorial, guapo. Es amplia y permite admirar tanto el templo catedralicio con el Ayuntamiento que como hemos dicho están uno frente al otro. Sigue estando aquí el Obispado con un hermoso y sencillo palacio que es muy amplio; en lo que fue la Audiencia tenemos hoy el Tribunal Superior de Justicia de Canarias; y en las otras casas podemos encontrar, entre otros, el Archivo Histórico Provincial de Las Palmas en una casa en la que vivió el gran historiador José de Viera y Clavijo.
Quienes visiten Gran Canaria y quienes viven en ella -por supuesto- no pueden dejar de pasear por este enclave urbano, sencillo y tradicional. Y tampoco debieran dejar de visitar las Casas Consistoriales, hoy en día libre de ciudadanos en busca de documentos, pues el 'papeleo' se gestiona desde hace en otro edificio del Ayuntamiento, en otro lugar de la ciudad. El edificio aún joven pues su construcción es de mediados el siglo XIX es elegante por fuera y atractivo por dentro. Tuve la suerte de visitarlo hace pocos días (en una visita guiada) y pude recrearme con el porte de su escalera principal, sus corredores y sus salones entre los que destaca el Salón Dorado o de plenos y el que fuera despacho del Alcalde de la Ciudad. Tiene en su interior cuadros significativos de artistas canarios y otros en depósito del Museo del Prado, y algunas esculturas y bustos varios; guarda las llaves de oro de otras ciudades hermanadas, un recuerdo de la visita de Alfonso XIII de 1906, primer rey de España que visitó Canarias, y una dedicatoria firmada por el Rey Juan Carlos I de cuando visitó la Isla siendo Principe de Asturias.
En fin, recuerdos y cosas de la Ciudad de los que cada uno poseemos un cachito.
Te deseo un buen día.
Las Palmas tiene el indiscutible honor de haber sido laboratorio para la arquitectura primera de varias naciones de la América hispana. Conquistada Gran Canaria en 1478, la Reina Isabel ordenó las obras necesarias para hacer en el Real de Las Palmas, fundada por Juan Rejón junto al río Guiniguada, una plaza en la que, a su alrededor, estruvieran los poderes políticos y religiosos. Nació así la Plaza de Santa Ana. Plaza que lleva el nombre de la santa madre de la Virgen María al igual que la catedral que la tiene por patrona. A uno de los lados cortos del rectángulo que forma la plaza quedó la catedral y al otro el cabildo, único ayuntamiento de la isla en aquellos años. En los lados mayores del rectángulo se construyeron casas para el Obispado, el Regente, la Audiencia y otras autoridades. Este planteamiento urbanístico es el que los conquistadores llevaron por indicación real a las ciudades que fueron aflorando en América. Dicen quienes conocen este trozo de la Vegueta en Las Palmas y han estado en ciudades americanas que las plazas en éstas son calcos de la plaza isleña.
La Plaza de Santa Ana tiene en la actualidad un porte señorial, guapo. Es amplia y permite admirar tanto el templo catedralicio con el Ayuntamiento que como hemos dicho están uno frente al otro. Sigue estando aquí el Obispado con un hermoso y sencillo palacio que es muy amplio; en lo que fue la Audiencia tenemos hoy el Tribunal Superior de Justicia de Canarias; y en las otras casas podemos encontrar, entre otros, el Archivo Histórico Provincial de Las Palmas en una casa en la que vivió el gran historiador José de Viera y Clavijo.
Quienes visiten Gran Canaria y quienes viven en ella -por supuesto- no pueden dejar de pasear por este enclave urbano, sencillo y tradicional. Y tampoco debieran dejar de visitar las Casas Consistoriales, hoy en día libre de ciudadanos en busca de documentos, pues el 'papeleo' se gestiona desde hace en otro edificio del Ayuntamiento, en otro lugar de la ciudad. El edificio aún joven pues su construcción es de mediados el siglo XIX es elegante por fuera y atractivo por dentro. Tuve la suerte de visitarlo hace pocos días (en una visita guiada) y pude recrearme con el porte de su escalera principal, sus corredores y sus salones entre los que destaca el Salón Dorado o de plenos y el que fuera despacho del Alcalde de la Ciudad. Tiene en su interior cuadros significativos de artistas canarios y otros en depósito del Museo del Prado, y algunas esculturas y bustos varios; guarda las llaves de oro de otras ciudades hermanadas, un recuerdo de la visita de Alfonso XIII de 1906, primer rey de España que visitó Canarias, y una dedicatoria firmada por el Rey Juan Carlos I de cuando visitó la Isla siendo Principe de Asturias.
En fin, recuerdos y cosas de la Ciudad de los que cada uno poseemos un cachito.
Te deseo un buen día.
sábado, 19 de enero de 2013
Enamorado
Hola a todos.
Saben ustedes de mi enamoramiento con Las Canteras. Con mi playa. Casi tanto como enamorado estoy de la Luna. De ésta, de la Luna, me encantan sus fases: cuarto creciente y cuarto menguante, luna nueva y luna llena. Verla crecer, desde una simple curva en la inmensidad del cielo hasta la esplendidez de su cara redonda y radiante, me embelesa. Sentir su presencia en la luna nueva después de que ha ido menguando noche tras noche me sorprende. Y debo confesar, casi con rubor, que estos cambios -sus fases- son para mi un misterio, misterio insondable que no entiendo.
De mi otro amor, de Las Canteras, ¿qué voy a decir que ya no haya dicho? ¿Debiera hablarles de la suavidad de las mañanas cuando aún el sol no ha calentado sus arenas, del canto jubilosos de sus aguas que ola tras ola viene a morir en las orillas cantando eterna canción de amor, de la luminosidad del día cuando el sol cae de pleno tostando las rubias partículas de la arena, de las tardes? ¿De las tardes en las que la barra recibe el embate de las olas que saltan contentas esparciendo toneladas de agua en fuente inagotable de belleza sublime o en aquellas otras en que el mar se transforma en un espejo de quietud sonora? ¿O debiera contar con voz de poeta -si poeta yo fuera- de los atardeceres? ¿Del incesante juego de tonalidades de luces que iluminan el espacio cuando el sol declina, y del aterciopelado rubor de las nubes que se ven envueltas en la cadencia de las notas musicales del arrebol? Luz y color. Belleza distinta siempre igual. Tonalidades insuperables superadas cada día. Las nubes y el cielo, las montañas y el mar. Por tanta maravilla demos gracias a Dios.
Te deseo un buen día.
Saben ustedes de mi enamoramiento con Las Canteras. Con mi playa. Casi tanto como enamorado estoy de la Luna. De ésta, de la Luna, me encantan sus fases: cuarto creciente y cuarto menguante, luna nueva y luna llena. Verla crecer, desde una simple curva en la inmensidad del cielo hasta la esplendidez de su cara redonda y radiante, me embelesa. Sentir su presencia en la luna nueva después de que ha ido menguando noche tras noche me sorprende. Y debo confesar, casi con rubor, que estos cambios -sus fases- son para mi un misterio, misterio insondable que no entiendo.
De mi otro amor, de Las Canteras, ¿qué voy a decir que ya no haya dicho? ¿Debiera hablarles de la suavidad de las mañanas cuando aún el sol no ha calentado sus arenas, del canto jubilosos de sus aguas que ola tras ola viene a morir en las orillas cantando eterna canción de amor, de la luminosidad del día cuando el sol cae de pleno tostando las rubias partículas de la arena, de las tardes? ¿De las tardes en las que la barra recibe el embate de las olas que saltan contentas esparciendo toneladas de agua en fuente inagotable de belleza sublime o en aquellas otras en que el mar se transforma en un espejo de quietud sonora? ¿O debiera contar con voz de poeta -si poeta yo fuera- de los atardeceres? ¿Del incesante juego de tonalidades de luces que iluminan el espacio cuando el sol declina, y del aterciopelado rubor de las nubes que se ven envueltas en la cadencia de las notas musicales del arrebol? Luz y color. Belleza distinta siempre igual. Tonalidades insuperables superadas cada día. Las nubes y el cielo, las montañas y el mar. Por tanta maravilla demos gracias a Dios.
Te deseo un buen día.
lunes, 14 de enero de 2013
Regalos
Hola a todos.
El año pasado me porté bien y por ello los Reyes me trajeron algunos regalitos. ¿Qué, que te echaron los Reyes?, me pregunta el amigo. Y yo orgulloso doy cuenta de ellos. Unos libros de Morgan*, replico; y otro de poesías; y una taza y una bandeja pequeña, también con dibujos de Morgan; y, y, y, (me quedo 'trabao' porque ahora viene lo mejor, y al final lo digo), ¡y un par de bastones! ¿Bastones? ¿Para ti? ¿Pero es que estás cojo? Me río. No son bastones para la cojera, aclaro. Son bastones de esos 'guays' para caminar por campo y playa... y me río nuevamente. El amigo me mira y sonríe. Seguro que la risa mía es contagiosa y por ello sonríe. Le explico: son dos bastones extensibles, de aluminio, que se acomodan estupendamente a mi cuerpo y con los que consigo mover los brazos al compás de las piernas al caminar. ¡Ños! ¡Chacho! Eso debe de ser estupendo, ¿verdad? Yo vuelvo a reír encantado de la vida y cuento al amigo que ya los estrené. Fui con ellos, -con los bastones- a Las Canteras, que es mi playa preferida, y estuve trotando con ellos como si fuera yo un pollino recién nacido. No creo que hiciera muy buena estampa. ¡No señor! Parecía más bien un pato caminando por terreno pedregoso e iba yo moviéndome como un espantajo. ¡Pero qué contento que iba! ¡Y cómo miraba yo a todo aquel que se cruzaba en mi camino deseando encontrar en sus miradas sus parabienes! Sin hablar con palabras, que sí con mis ojos, yo iba diciendo a todo el mundo: mira, mira, son mis Reyes. ¿Verdad que son estupendos? Y todo el mundo sonreía pues la sonrisa en contagiosa. Te lo digo yo.
*Morgan es un magnífico humorista gráfico, -de lo bueno, lo mejor- que cada día nos da una alegría con su viñeta en el periódico local Canarias7. .
Te deseo un buen día.
El año pasado me porté bien y por ello los Reyes me trajeron algunos regalitos. ¿Qué, que te echaron los Reyes?, me pregunta el amigo. Y yo orgulloso doy cuenta de ellos. Unos libros de Morgan*, replico; y otro de poesías; y una taza y una bandeja pequeña, también con dibujos de Morgan; y, y, y, (me quedo 'trabao' porque ahora viene lo mejor, y al final lo digo), ¡y un par de bastones! ¿Bastones? ¿Para ti? ¿Pero es que estás cojo? Me río. No son bastones para la cojera, aclaro. Son bastones de esos 'guays' para caminar por campo y playa... y me río nuevamente. El amigo me mira y sonríe. Seguro que la risa mía es contagiosa y por ello sonríe. Le explico: son dos bastones extensibles, de aluminio, que se acomodan estupendamente a mi cuerpo y con los que consigo mover los brazos al compás de las piernas al caminar. ¡Ños! ¡Chacho! Eso debe de ser estupendo, ¿verdad? Yo vuelvo a reír encantado de la vida y cuento al amigo que ya los estrené. Fui con ellos, -con los bastones- a Las Canteras, que es mi playa preferida, y estuve trotando con ellos como si fuera yo un pollino recién nacido. No creo que hiciera muy buena estampa. ¡No señor! Parecía más bien un pato caminando por terreno pedregoso e iba yo moviéndome como un espantajo. ¡Pero qué contento que iba! ¡Y cómo miraba yo a todo aquel que se cruzaba en mi camino deseando encontrar en sus miradas sus parabienes! Sin hablar con palabras, que sí con mis ojos, yo iba diciendo a todo el mundo: mira, mira, son mis Reyes. ¿Verdad que son estupendos? Y todo el mundo sonreía pues la sonrisa en contagiosa. Te lo digo yo.
Te deseo un buen día.
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