jueves, 7 de febrero de 2008

Cosas de perros

Lo he leído no recuerdo donde:

Hasta el hombre más importante
se tiene que sentar sobre sus posaderas.


Hola a todos. La mañana amanece sonriente con el sol asomando por la mar que nos separa de Fuerteventura y un pajarillo subido en lo alto de la antena sobre la casa de al lado trina de júbilo. En la ciudad todavía sin la 'panza de burro' que vendrá más tarde, un acontecimiento inesperado perturba, o más bien produce curiosidad, entre los vecinos que salen de sus casas. Hay algo nuevo, inusual, en calles, plazas y jardines e incluso en centros comerciales y en edificios públicos y de empresas privadas. Al pronto los y las trabajadoras que acuden a sus trabajos no dan con aquello que les produce la extraña sensación que sienten; tampoco las amas de casa en su diario recorrido hacia la plaza o el supermercado; ni los niños que esperan los autocares para el colegio; ni los jubilados que deambulan... Es una situación desconocida, aunque no alarmante, y que los habitantes de la capital acogen con despreocupación.





De pronto alguien más avispado que los demás o con más suerte da con el motivo de la irregularidad. Como si de flores en primavera se tratara o de setas en el bosque en invierno, una jauría de perros ¿bardinos? ¿de presa canario? están por todas partes como si de repente los perros de la Plaza de Santa Ana hubieran tenido crías y todos los canes, de todas las islas, hubieran venido a celebrar el acontecimiento. Los ciudadanos de a pie -sobre todo los que de la prensa diaria estamos divorciados- cavilamos sobre el acontecimieno buscando explicaciones: unos pensamos que es para tapar algún agujero en tal plaza poniendo al perrito encima; otros que es propaganda de un avispado vendedor de 'perritos calientes'; otros que los tales perros, de yeso o escayola, al parecer, y pintados con formas y colores distintos, los están preparando para el decorado del carnaval, 'canis canariensis', del año que viene.


Al fin alguien da una explicación no creíble diciendo que es en señal de protesta de quienes nos mandan porque tienen nuestro mandato. Alucinamos porque hasta ahora éramos los mandados los que siempre hacíamos algo para mostrar nuestra disconformidad con lo que nos mandan, eso sí casi siempre con pancartas hechas y escritas en sábanas blancas. ¡Nunca con perros! ¿A quién se le ocurre? Luego la noticia se va ampliando y nos dicen que donde deciden han decidido algo que nos perjudica o cuando menos nos mortifica. Porque han decidido ¡bendito sea Dios! quitar los perros del escudo de Canarias y ¡hasta ahí podíamos llegar! "Es el primer expolio de los que vendrán sin remedio si no nos oponemos y hay que buscar medidas", pensaron los prohombres. Medidas largas para el mástil y más largas para la bandera dijeron...


Hoy de los perros quedan unos pocos para muestra; el mástil sólo, sigue en su sitio esperando compañera; la bandera... ¿dónde está? ¿dónde estará la bandera...? En serio soy que los que piensan que quitar los perros del escudo de la Comunidad Canaria es como quitar las columnas con el Plus Ultra del escudo de la Nación. Aunque ahora, y para que rabien los que votaron a favor de tal medida, podemos decir que tenemos dos escudos en la Comunidad, porque como dice un periodista nuestro de los políticos, "son como niños", y por no ponerse de acuerdo vemos escudos sin perros y con perros.


Te deseo un buen día.

miércoles, 6 de febrero de 2008

Pasacalle en Triana





Los monstruítos hace 24 años









Dicho popular:

Tiene más mala suerte que el pupa,

que se cayó p'atrás y se rompió la cuca.


Hola a todos. Lo dicho, que tengo más mala suerte que el pupa. Te cuento: resulta que me decido a ir al pasacalles anunciado en la calle de Triana y allá que se va media isla; resulta que me compro un par de botes de polvos de talco y lo mismo se le ocurre a todo el mundo; y resulta que levanto un bote y dejo caer un pizco polvo por encima de alguien que pasa y to'quisque que va y hace lo mismo. Y claro así al cabo un rato ya no había nada claro. Como dijo uno de los congregados aquello parecía la calima. ¡Vaya polvo, caballero! ¡Vaya polvajera! No se podía ni respirar. A las ocho de la tarde que comienza el pasacalles desde el Parque de San Telmo y a las once menos cuarto que recalamos allá por la Plaza las Ranas. Dos horas y tres cuartos, más lo que siguió, echando polvo y más polvo; hasta de gofio que lo ví yo con estos ojitos. Aquello debía ser el anuncio de la semana blanca que anuncia las agencias de viajes porque yo nunca había visto tanta gente de blanco, tan elegantes ellas y ellos con pamelas o sombreros, tan recubiertos de blanco. Y hasta el piso, usted, ya al final ni se veían los railes del tranvía que sacaron al sol hace unos años.


Foto de Andrés Cruz - La Provincia


A todo el zafarrancho se apuntó como siempre que hay una juerga colectiva la Banda de Agaete. Fuertes tíos con aguante porque a pesar del fino polvillo que se le metía a uno por nariz, boca y oídos todavía seguían con ganas de soplar a las tres horas y seguir tocando música de tenderete. Cómo se ve que están 'escopetíaos' con la fiesta de la Rama y cuanta otra fiesta aparezca en cualquier otro sitio lo que les hace tener pulmones grandes como la Catedral. Porque yo no aguantaba mucho y eso que en lugar de cantar como otras veces las canciones del repertorio, donde no podía faltar el himno del carnaval ni la turronera pon turrón ni los pasodobles ni me gusta la bandera con siete estrellas verdes ni... ¡qué sé yo!, me mantenía con la boquita cerrada porque al menor descuido un puñado de polvo lanzado con la mejor de las punterías se te metía justito hasta la garganta.



A veces en medio del jolgorio una serpiente de treinta o cuarenta anillos cogidos unos a otros por la cintura, a los que se les sumaba más si se terciaba, iba abriéndose paso entre la multitud contoneándose y bailando según la música que le llegaba que no siempre era la de la Banda. En un momento dado dos pedazos de criaturas de dos metros y pico bien despachados aparecieron en escena como diciendo "a ver quien consigue ponerme de blanco la cabeza"; en otra ocasión un muchacho quizá compadecido de mí me dice: "caballero hoy sí que le han echado muchos polvos" a lo que le que contesto que yo no estoy ya para estos trotes; de repente una voz que se convierte rápidamente en cientos grita "¡ea ea ea aquí no se pelea!, ¡ea ea ea aquí no se pelea!, por un conato de riña que no llega a mayores. Aparte de este incidente el comportamiento de la gente, con muchos jóvenes y no tan jóvenes, con talluditos y carrocillas como el que escribe, era ejemplar; cada uno aguanta el chaparrón como puede y con buena cara, y con tan buena cara le hace la puñeta al prójimo sin dejar de sonreir. Me parece a mí que es una forma bonita de hacer gamberradas sin que venga el guardia a jorobarte... que para algo estamos en carnavales. Y a eso de medianoche la gente sigue de blanco y empolvada por mitad de la Alameda y por toda la Plaza de Cairasco y calles Muro y Remedios y Plaza de las Ranas, cuando nos retiramos.

Te deseo un buen día.

martes, 5 de febrero de 2008

Huesca, Zagaroza y Teruel


Hola a todos. De pequeño me enseñaron en el colegio el nombre de las provincias del reino de Aragón. Eran, y siguen siendo, Huesca, Zaragoza y Teruel, por este orden seguramente porque así están de norte a sur en la Península. Hace unos días, al entretenerme escribiendo sobre Montull y Gargallo, escultor este último zaragozano, me encontré cuando buscaba información con la dirección blogdelmayor@hotmail.com que vino a ser un blog donde cuentan de los proyectos y ocupaciones de los mayores auspiciados por el Ayuntamiento de Zaragoza. Les envíe mi escrito con tan buena suerte que no sólo me leyeron sino que recibí una amable contestación.

Basílica del Pilar y río Ebro

Recordé entonces las veces que he visitado, pocas para mi gusto, estas tierras. En Zaragoza he estado dos o tres veces y recuerdo sobre todo la primera. Me llevaron en una de esas excursiones organizadas -la primera que hacía a Península- a esta ciudad, con visita a la Basilica del Pilar y a su plaza, y a la iglesia de la Seo que está justo al lado de la Basílica que según recuerdo era muy antigua. Estuvimos mi mujer y yo dentro de la Basílica admirándola y arrodillándonos ante la Pilarica, patrona de España, y nos mostraron cerca de la puerta principal una bomba caída en la guerra civil sin producir daños por intervención divina, nos dijeron, a esta preciosa catedral. Recuerdo de otro viaje, viniendo desde Teruel y por la tarde, el aspecto precioso de la Basílica con el sol dando en sus cúpulas que brillaban no sé si porque tienen algún material como azulejos o por alguna otra causa. Yendo por la autopista desde Tarragona veiamos a lo lejos unas montañas con el color muy obscuro casi negro. "Los Montes Negros" pensé en voz alta y el guía me corrigió diciendo "No, son los Monegros" y efectivamente era este paraje desértico que vimos desde la guagua y donde ahora parece existir el proyecto de hacer una ciudad turística y de ocio tipo Las Vegas. Pero lo más grandioso para mí fue el encontrarme con el río Ebro. Era Semana Santa y pasaba con mucha agua lo que era un espectáculo grandioso para un isleño sediento como yo.

Río Ebro


En Teruel estuvimos en otro viaje desde Cuenca. Nos llevaron a Albarracín ciudad con calles muy empinadas donde todo es cuesta y en un restaurante de la localidad nos sirvieron de almuerzo un plato típico que son las migas. Migas de pan que según leo "son preparadas y comidas a las cinco de la mañana, antes de la salida del sol y con una fresca de mil demonios"; es un plato que puede llevar muchos "ingredientes y condimentos: algunas veces chorizo, otras tocino, otras los mismos riñones troceados, jamón, huevo, uvas... En fin un arco iris de sabores y aromas", como que era comida para el "pastor de tez morena, surcada por arrugas que marcan el trayecto de toda su vida al cocinarlas". Ya en la capital nos llevaron a ver la estatua de los Amantes de Teruel, Isabel y Juan Diego, muertos por amor y cuyas momias se conservan supuestamente en la iglesia de San Pedro, y también a ver la catedral y otros edificios de estilo mudéjar.

Es Huesca hemos estado dos veces. En la primera estuvimos en el Valle de Ordesa en Semana Santa con las cumbres de las montañas cubiertas de nieve que es cosa linda de ver. Recuerdo de este viaje haber puesto los calcetines frío como el hielo en la calefacción, en el hotel, por lo que terminaron medio 'chamuscaos'; además recuerdo la anécdota en Ordesa donde otra pareja y nosotros alquilamos sendos burros para llevar útiles de fotografías y a las parientas lo que impidió que llegáramos hasta las principales cascadas. No ocurrió lo mismo en el segundo viaje, éste con un campamento de scout en Bielsa, ya que entonces sí que llegamos hasta las preciosas cascadas del Valle, del que tenemos dos fotografías en el salón de casa, y que esta vez estaba sin nieve salvo unos pocos residuos en el Monte Perdido. Estuvimos quince días recorriendo la región y deteniéndonos en pueblos como Ainsa y Brotos todos ellos con un encanto peculiar.


Cascada Cola de Caballo en Ordesa






P.S. Lo entrecomillado copiado del libro "Guia de los platos tradicionales de España" de Rodrigo Mestre.


Te deseo un buen día.

lunes, 4 de febrero de 2008

Los Riscos desde la Catedral de Santa Ana

De los Cuentos Famosos de Pepe Monagas:

"El matrimonio Monagas-Soledad Santana fue a parar un tiempo a unos cuartitos mal empapelados de San Roque, por arriba del pilar. Compadre Monagas no se amañaba nada en el barrio de la casa de los Picos. Le encontraba algo finchadillo el tono, y en cuanto al caserío, falto de ese apretado de piña granada que tenía su San Nicolás querido. San Roque lucía lleno de clareas, como esas detanduras desapartadas y paletudas, que se desparraman en ciertas bocas. Pepe meditaba que a aquello le faltaban perros chimbos y japiantes; borrachos de media noche para el día, de estos que rezongan solos y solos ventilan la jumera; mestres y marinos de atrabancado andar y cachimba de garabato; turroneras escachadas; guardias y tartaneros; muchachitas, de amorenado garabato, yendo y viniendo por el enredijo empenicado de los chiquitos y apretados callejoncillos..."




Hola a todos. Deseoso de altas emociones subí hace unos días a la torre de la catedral de Las Palmas y la experiencia fue gratificante. Se ve desde arriba unas interesantes vistas de la parte vieja de la ciudad con Vegueta en primer término destacando no sólo la azotea de la propia catedral que aquí parece mayor sino las iglesias de los alrededores: San Agustín, San Francisco de Borja, Santo Domingo. También se distingue los Juzgados antiguos y un caserón que se correponde con el Museo Canario y ¡cómo no! se ve perfectamente la Plaza de Santa Ana con sus perros vigilantes, desde lo alto de tamaño de pulgas, y el Ayuntamiento revestido por obras. Casi no se divisan zonas verdes sino un mar de casas no sólo de Vegueta sino del otro barrio antiguo, Triana, y más al fondo más casas hasta llegar a las montañas de la Isleta. También se ve la Avenida Marítima que da paso al azul del mar con los barcos fondeados fuera de la bahía.



Hacia el otro lado los riscos. Pienso que es raro que estando la catedral bajo la advocación de Santa Ana, madre de la Virgen, los barrios antiguos de los riscos estén dedicados a santos varones, San José, San Juan, San Roque, San Nicolás, San Lázaro, y ninguno a alguna santa. Gracias que en la iglesia matriz de San Agustín (otro varón) tenemos a Santa Rita patrona de lo imposible - Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita- con una fervorosa feligresía que acude siempre confiada a pedir a la santa remedio para sus males. Los riscos son un abigarrado conjunto de casas de colorines con callejuelas que suben y se retuercen fruto de la inmigración de la gente del interior que en la capital busca mejores salidas y que han sido retratados por nuestra joya literaria, Pancho Guerra, en lo que no me cansaré de pensar y decir que retrata como ninguna otra el alma isleña y que son los Cuentos Famosos de Pepe Monagas. En estos riscos vivían pescadores que iban al banco canario-sahariano antes de que éste lo perdieramos; también era hogar de artesanos de los más diversos oficios.



Volviendo a lo alto de la catedral observo la decoración que adorna la cúpula y los ventanales. Hay unas ventanas redondas, que en la otra torre está ocupada por el reloj, pero son de cristal blanco y no de vidrieras. En la torre del reloj está igualmente el campanario y recuerdo que Camile Saint Saens, que estuvo unas temporadas en nuestra isla allá por Guía, escribió una partitura recreando el sonido de las campanas de la catedral. Una vez abajo, por la escalera de caracol y el ascensor instalado para acceder a la torre, me recreo también como si lo viera por primera vez con el pórtico de la catedral y sus puertas de madera labradas. Como no tengo erudición para hablarte de esta joya que es nuestra Catedral de Santa Ana pincha aquí si quieres recibir la información que yo no me atrevo a darte.

Te deso un buen día.

domingo, 3 de febrero de 2008

Víveros de carnaval

Hola a todos.





Como un río tranquilo de aguas lentas que a veces forman un rápido porque se estrecha su curso, cada año, desde hace ya ¿treinta, treinta y pico?, recorre las calles de Las Palmas el Desfile de Carnaval. El agua entonces, caliente de humanidad aún estando en invierno, va adelante y retrocede en un constante ir y venir de gentes en una organizada desorganización donde sólo prima el estar para pasarlo bien. Miles de personas ataviadas con lo que cada cual piensa que representa el espíritu de don Carnal pasean, algunas casi su desnudez que permite el suave clima de la isla, no buscando el aplauso sino ofreciendo su cándida ilusión de ser el mejor disfrazado. Se ve pimpoyos de chicos y mayores con faldas y a lo loco luciendo pechos de amas de cría; ángeles y mariposas, marinos, curas... dos vejetes con bastones medio doblados cachimba en boca, viejita en silla de ruedas ayudada por solicitas cuidadoras... una caja en la que asoman cigarrillos de la conocida marca MALPORRO, un jinete de negro sobre un precioso alazán de igual color y una patineta articulada con capacidad para cinco pasajeros y conductor patrocinada por Guaguas Municipales con la que van a sustituir los cacharros de la línea 21.



El número cien, carrozas participantes o casi, da ídea, vistozas unas, y escandalosas de música disco las más del maremagnum. Detrás de estas últimas se arremolinan los que tienen ganas de seguir con el baile o más bien del balanceo del cuerpo al compás del machaqueo de los instrumentos de hacer ruido. Y en estos grupos, además de algunos carrozas humanas como el que esto escribe, lo que abunda es la juventud. Juventud o chiquillería más bien porque los que nacieron con el carnaval hoy treintiañeros ya son demasiado 'viejos' para estos trotes. Son muchachos de entre quince y veinte años que crecen en este río como truchas y que nadan rápidamente dejándonos atrás en nuestro lento braceo. Miles de chicas y de chicos que toman el relevo sencillamene porque así siempre ha sido la juventud.




Pero yo quería hablarte hoy de otra cosa y me he 'enrrollao'. El viernes en el colegio Siete Palmas tuvo lugar la siempre agradable representación del alumnado, benjamines desde los tres añitos hasta los de doce que ya el próximo curso irán a bachillerato, que cantan y actuan dándonos los mejor de todos ellos, disfrazados de dioses del Olimpo unos, de duendecillos otros, o de lo que la imaginación de cada profesor o del AMPA les ha indicado. Son estos niños los alevines del Carnaval para años venideros y en este espacio cultural ellos serán los carnavaleros que nosotros hoy preparemos, y al igual que en todos los demás órdenes de la vida serán respetuosos con los demás que es lo que al fin y a la postre necesitamos para ser felices.


Te deseo un buen día.

sábado, 2 de febrero de 2008

Yo, Drag Queen


Hola a todos. Yo, Drag Queen o yo a la gala Drag Queen. Que no es lo mismo pero como si lo fuera porque yo, desde que pude, salí del armario, me fui a los Montaditos y con dos bocadillos tan chiquititos como mi pensión y un cuarto de vino tinto me preparé para mejor pasar las penas. Pero de penas nada: de alegría desbordante, desbocada, contagiosa, animosa, despreocupada... ¡qué sé yo de adjetivos debo usar para trasladar el trepidante espectáculo. El apoteosis. Noche completa de luz, música, canciones, aplausos; contorsiones en el escenario y movimientos al son de la música en las gradas; gradas repletas hasta en las escaleras; no falta el "pío pío" ni el "hola don Pepito" ni el corear las canciones de la transgresión "¡a quién le importa lo que yo haga, a quién le importa lo que yo diga..." canta el público enfervorizado acompañando a los altavoces como un himno de guerra; una bandera con los colores del arco iris revolotea reivindicando el movimiento gay y el que es su himno es coreado y bailado y el presentador -de los Morancos- con su gracejo andaluz nos pregunta: "¿Saben cómo se llama a un gay sin GPS?" y él mismo contesta: "¡maricón perdido!" La risa contesta por sí sóla saliendo de las gargantas y del corazón del público; lo mismo que cuando dice: "Antes para verle el culo a una mujer había que quitarle las bragas; ahora para verle las bragas hay que abrirle el culo..."







Acompaña en la presentación de la Gala la Terremoto de Alcorcón con gracejo y simpatía suficiente para ser pareja insuperable. Los cuerpos de baile admirables en sus movimientos se mueven por el amplio escenario bajo la luz de los focos que juegan con haces de luces de colores, y a veces una explosión de fuegos de artificio enciende el decorado. Desfilan los candidatos a Reinonas, gigantes con la cabeza cerca de las nubes dejando pequeños cual enanos a sus acompañantes. Uno y otros se mueven ágiles como gacelas haciendo música con sus cuerpos que acompañan a la música de las canciones. Es frenético el ritmo y no se descansa porque tras un grupo de Drags intervienen artistas que nos proponen seguir con la fiesta y así una y otra vez hasta cumplir con el rito de iniciación de todos los aspirantes al título con sus trajes majestuosos, de coloridos diversos, que van dejando una estela de emociones en las dieciseis actuaciones; me dicen que son quince varones y una mujer los que participan, aquí no hay distingos ni exclusiones porque así lo quiere el pueblo que es quien manda...

Intervienen varios artistas entre ellos el grupo grancanario Las Lady's y los Vengaboys; canta más canciones, un popurrí para que el público las coree, la artista mejicana Gloria Trevi; dice 'Las Palmas de Canarias' varias veces y alguien le hace ver que no es así; rectifica y dice 'Las Palmas de Gran Canaria' y el público vitorea por aquello del prurito y del honor mientras unas pocas gotas de lluvia mojan mi peluca envidiosas de nuestro jolgorio y me permiten lucir mi paraguas color naranja. Sube el Drag Queen del año 2007 y ejecuta su acrobático baile con los aplausos de todos; el jurado delibera y esperamos su dificil veredicto para saber quien gana y quienes le acompañan en el honor, y todos suben al escenario que para eso es inmenso. Nombran al tercero de los premiados que salta junto con su séquito de júbilo mientras aplaudimos; así con el segundo en la lista; llaman al Alcalde para que suba a coronar como representante que es del pueblo al nuevo ídolo o al nuevo dios que para eso estamos en el Carnaval del Olimpo. No me preocupo en saber a quienes ha favorecido la suerte porque todos merecen ser ganadores que para eso han hecho los deberes y se lo han currado bien.

Termina el espectáculo porque lo bueno si breve dos veces bueno y buenas son las tres horas de alegría que termina con nuestro himno del carnaval mientras el ritmo sigue moviendo nuestros esqueletos, preparando el cuerpo para el gran Desfile de mañana... y aquí aparecen algunas mascaritas, procaces ellas -muy pocas para mí- y todo ello después de la traca final de fuegos artificiales.

Te deseo un buen día.

viernes, 1 de febrero de 2008

Montull y Gargallo, escultores

Hola a todos. Fui hace unos días a la Regenta que es una sala de exposiciones que está cerca del Parque de Santa Catalina en Las Palmas. Tenían esta vez la exposición "Gargallo en su Museo" (Colecciones del Museo Pablo Gargallo) que tenía interés en ver. Aun cuando los museos me siguen pareciendo algo frío y entiendo que un poco de música ambiental no vendría nada mal, (gracias a que llegaron dos grupos de escolares con su bullicio y risas) pasé un buen rato recreándome en los dibujos, bocetos y esculturas de este artista zaragozano.




Esculturas casi todas en tono obscuro de láminas de hierro o volúmenes vacíos. Leo en el tríptico que tienen en la exposición que "Pablo Gargallo es una de las más destacadas y transcendentes individualidades del arte moderno y un creador fundamental y decisivo para la evolución de la escultura del siglo xx". Es un buen momento para los amantes del arte que quieran deleitarse con una colección que en mi modesta opinión merece la pena visitar y que estará abierta hasta el 10 de febrero.






Mientras me deleito con estas figuras en la sala de la Regenta, edificio que si no me falla la memoria anteriormente fue fábrica de cigarrillos hoy reconvertida a centro de cultura, me viene a la mente la magnífica obra escultural que en esta ciudad nuestra tenemos los canarios, -me refiero al Monumento a las Actividades Primitivas Canarias que está en la Plaza de España a mitad de la popular Avenida de Mesa y López- y que es obra de Luis Montull y me pregunto cuantas personas de las que a diario transitan por este sitio se interesan por la vida y obra de este escultor. Sabía yo que tenía otra escultura, la del Cambullón en el Parque del Castillo de la Luz, en Las Palmas y lo recordaba de trabajar la piedra roja en un taller que tenía cerca de mi oficina. Nada más. Por ello hecho mano de este gran invento que es internet y en la red me entero, entre otras cosas, que también tiene una obra titulada Monumento a la Madre, en Telde. Por supuesto que tiene muchas más repartidas por varias ciudades además de un currículum extenso prueba de su dedicación a este arte. Es artista nacido en Las Palmas de Gran Canaria y en los años 1993 - 94 es construida su Casa Estudio en Fataga. Quizá un día podamos ver nuevamente una exposición de este escultor, al igual que la de Gargallo hoy, para deleite nuestro.


Te deseo un buen día.