jueves, 26 de mayo de 2011

Palmitos Park




Hola a todos.


Desde Maspalomas, una carretera estrecha que sube por el barranco nos lleva hasta las presas de Ayagaures y Gambuesa y luego sigue hacia arriba por senderos no asfaltados hasta las Cumbres, por las inmediaciones del Parque Natural de Pilancones. El barranco a que hago referencia es uno más de los preciosos barrancos de la Gran Canaria que le da a la isla su fisonomía linda y particular. Al estar éste en el Sur su vegetación está adaptada a fuerte insolación, altas temperaturas y pocas precipitaciones. Distintos tipos de tabaibas crecen junto a veroles, cardones y tuneras, y no faltan las palmeras canarias que crecen en los fondos de los barrancos.



Antes de llegar a las presas, una desviación a la izquierda nos lleva a los Palmitos Park. Es este sitio como un oasis de verdor que une a las plantas autóctonas aquellas otras traídas de fuera para el lugar. Se ha conseguido de esta forma y con el paso del tiempo adaptar cientos de especies que conforman un lugar de valor medioambiental extraordinario. Merece la pena visitarlo subiendo en la mañana temprano, a la hora de la apertura, y dejar pasar las horas saboreando cada rincón del que sobresale a mi gusto el dedicado a las orquídeas. Como tampoco se olvidaron de la fauna, hay una interesante variedad de animales que hacen la delicia de los niños, y de los mayores. La habitación con cientos de mariposas que revolotean entre las plantas entusiasma al más impávido.



Un buen restaurante y dos cafeterías, y unos espectáculos con delfines (pobres animales que no viven en el mar), con papagayos y con aves exóticas y con rapaces, amaestrados todos al límite de lo increíble, ayudan a que las horas pasen con agradable prontitud.















Nota: Puedes encontrar tres relatos de mi librillo Nueve islas, Nueve ensueños, en:






Te deseo un buen día.





3 comentarios:

Francisco Espada dijo...

Esta excursión que nos traes hoy, hasta con imágenes, es una maravilla. ¡Cuán lejos de mí, qué cerca me la sirves!
Un abrazo.

Cuentame un cuento dijo...

Me encanta Palmitos Park y suelo ir una vez al año para ver las maravillas que hay allí.Gracias por compartir.

Oti dijo...

Ya solo te queda por subir en globo. Y no es por darte ideas nuevas, por si tus hijos me retiran la palabra. Estoy leyendo tu libro y me está gustando mucho; Antonio leyó el primer relato y también le gustó, dice que seguirá leyéndolo.
Espero que Belarmino esté orgulloso.