miércoles, 24 de marzo de 2010

Estampas nevadas

Hola a todos.
Estoy de vuelta en casa tras haber pasado ocho días recorriendo tierras continentales y me pregunto qué puedo contarles que a ustedes les pueda llegar. Está muy manido, por ejemplo, el tema de las estampas invernales diciendo aquello de qué bonitas son las montañas nevadas luciendo los mantos blancos por las alturas. Y es que además, si es cierto que una imagen vale más que mil palabras, una sensación vale más que mil imágenes. Puedo llenar esta entrada el blog con miles de palabras (pobres palabras mías) y acompañarlas con miles de fotografías mostrando la belleza de los Pirineos nevados. No sería suficiente. Hace falta algo más, algo inasible, para describir la sensación de sentir la nieve, al tocarla, con todos los sentidos puestos en el tacto. Y la visión mágica de las altas cumbres que nos rodean presentando sus capas de armiño ante el azul luminoso del cielo ¿cómo comentarla? ¿Y el gorgoteo del agua que manando por doquier en la base de la compacta nieve va formando arroyos y colas de caballo? Y de los trozos obscuros de la roca que aparece en medio de tanta blancura y que acompañan en la estampa preciosa junto a los semienterrados árboles ¿qué decir...?


Releo lo anterior y pienso que me ha quedado algo cursi el comentario pero no quito ni pongo coma. Alguien cuya vida transcurra entre montañas nevadas, y que me lea, pensará que estoy algo 'tocado'. Es posible. A lo mejor la visión de tanto manto blanco ha producido en mí una reacción que estoy seguro sólo se curará con un fácil remedio: volver al lugar del encantamiento.



Te deseo un buen día.

2 comentarios:

Oti dijo...

Parece merengue.

Cuentame un cuento dijo...

Siq ue se ve muy hermosos los paisajes nevados.Yo es que nunca los he visto en realidad, solo en la tele, peroson una preciocidad.un abrazo.