domingo, 28 de marzo de 2010

Lourdes

Hola a todos.
Estuvimos en Lourdes el tiempo suficiente para visitar la Basílica, la Cripta y la Gruta y los alrededores de la ciudad que en esta época presenta un ambiente tranquilo sin aglomeraciones por los peregrinos. Me gustó mucho la Basílica, impresionante monumento a la fe, con su torre principal que se eleva como una flecha hacia el cielo y que se abre hacia los lados con arcos como queriendo acoger en un abrazo a los fieles, en los que podemos ver escenas bíblicas hechas con teselas. El interior es precioso con numerosos frescos del Via Crucis, de la Resurrección y de la Subida de la Virgen a los cielos, que adornan los altares. La cúpula, que en el exterior luce su cruz y corona de color dorado, ilumina desde lo alto. Alrededor de la Basílica estatuas varias adornan los accesos y el río al costado presta el frescor de su agua.


En el lateral de la Basílica que da al río unos chorros junto a la Gruta de las apariciones permiten llenar botellas con el agua de la milagrosa fuente. En la Gruta una imagen de la Virgen se nos muestra como se mostró la Señora a Bernardette, descalza, con su vestido blanco y una ancha cinta azul a la cintura y un rosario entre las manos. Afuera unos pocos fieles aguardan a la celebración de la Santa Misa mientras los cirios encendidos arden recordando las plegarias y deseos de los creyentes.


Al otro lado se alza la pequeña montaña en donde está el Vía Crucis al que no subimos hoy y junto a la enorme explanada preparada para acoger a miles de personas podemos ver a la pastora Bernardette con sus ovejitas en medio del césped que bien podría ser el prado.



Te deseo un buen día.

1 comentario:

Cuentame un cuento dijo...

La foto de la virgen en la cueva es una preciosidad, relamente divina, un abrazo y gracias por los detalles tan bonitos de tu entrada.