lunes, 2 de marzo de 2015

Lecturas

Hola a todos.
Leí en febrero pasado la novela de Galdós que tiene por título Doña Perfecta que fue la primera de sus novelas sociales. Al acabarla y por una indirecta cita que hace mención a Vetusta la contraportada del libro comencé la lectura de La Regenta de Leopoldo Alas "Clarín" que he dejado de momento en suspenso motivado por un viaje y que retomaré tan pronto pueda. La lectura completa de la primera y de un tercio de la segunda me permiten, creo, poder comentar lo que de agradable y de instructivo he encontrado en ambas.

Galdós (1843/1920) y "Clarín" (1852/1901) son autores de la segunda mitad del XIX. Don Benito vivió una treintena de años más y ello le permitió -aparte de su gran creatividad- escribir mucho más que el autor de La Regenta, siendo ésta su principal novela. Los dos vivieron en la España secular en donde primaba una desafortunada política unida a un mundo rural en el que la Ilustración había pasado como de tapadillo manteniendo a las gentes, para todo o casi todo, unida a la Iglesia. No es extraño por tanto que las dos novelas tengan como protagonistas secundarios a sendas catedrales y a los personajes que se mueven por ellas.

Galdós y Clarín, como si se hubiesen puesto de acuerdo, crearon dos lugares imaginarios para que sus personajes vivan, amen y odien. Clarín creó Vetusta, una ciudad vieja más que antigua, y Galdós, Orbajosa, ciudad episcopal, antigua más que vieja. En ambas las gentes viven aferradas al pasado sin dejar un resquicio por donde pueda entrar aires nuevos. Así, Pepe Rey, arquitecto que llega de Madrid a Orbajosa (ciudad de los ajos) para casarse con la sobrina de Doña Perfecta y que trae ideas renovadoras, va cayendo poco a poco en la tela de araña que éstale tejeda y del canónigo, y de la madre de un petimetre que quiere a Rosario para su hijo. Por otro lado podemos ver en Vetusta a La Regenta casada con un señor que cuenta con muchos más años que ella y que prefiere ir a la captura de pájaros con Frígilis, su amigo, en lugar de acostarse con su mujer, y así vemos a ésta que se debate entre sus sentimientos, que cuenta en confesión al Magistral, y el asedio que sufre por parte de caballeros que cuentan a las mujeres como trofeos de caza.

Clarín escribió una novela algo larga. En sus páginas vemos retratados con todo lujo de detalles a sus personajes, a las situaciones que nos cuenta y a los sentimientos más íntimos de aquellos. Galdós nos dejó una novela más corta y plantea desde un principio, sin demora, el tema que nos propone. Ambos nos dieron como protagonistas a la mujer. Con ellos, las vemos desde distintos ángulos, y con ellos nos enamoramos de las dos a la vez.

Te deseo un feliz día.

2 comentarios:

Marcos dijo...

Muy buena comparación de dos autores inmortales. Gracias.

Francisco Espada dijo...

Haces una magnífica reseña de dos novelas que leí y disfruté como tú ahora. Ese paralelismo, aunque asimétrico, entre una y otra me ha gustado mucho. Te animo a que acabes de leer la Regenta, una novela imprescindible de la literatura española.
Un abrazo.