lunes, 29 de agosto de 2011

Un color: el rojo

Hola a todos.
Tiempo hubo en que el color rojo era sinónimo de lo prohibido, de lo maligno. Rojo -los rojos- eran los malos al igual que eran de pieles rojas los indios salvajes que asesinaban a las mujeres blancas. Roja era la bandera de los otros y rojo era el color de la pasión. Rojo el color del fuego del infierno y hasta a Lucifer lo han debido pintar de rojo. Y roja era la corbata roja que tuve en mi juventud y que me gustaba tanto por su color subido y no por ningún significado unido a ella.

Roja y gualda es la bandera nacional, el trapo con que se cita al toro y la sangre de la noble fiera al ser mortalmente herida en la fiesta; rojillos son los del equipo navarro, rojos los pañuelos de los mozos que corren y de las mozas que se divierten en los sanfermines, y La Roja es nuestra selección ganadora de merecidos encuentros y campeonatos.

Y rojos fueron los zapatos de Benedicto XVI.

La semana en la que se han celebrado las Jornadas Mundiales de la Juventud nos ha dejado cientos de imágenes, de comentarios y de artículos de uno y otro signo: imágenes de miles de jóvenes enfervorizados cantando al Papa, cargas de la policía a los laicos, tormenta sobre Madrid en la noche de la vigilia, encuentro de los Reyes y Príncipes con el Pontífice, confesionarios de diseño, cardenales y voluntarios... comentarios a favor y comentarios en contra tomando el gasto como excusa... articulistas y tertulianos varios quienes con sus argumentos nos dan para mucho pensar...

De todo ello cada uno sacará sus conclusiones. Podrán decidirse analizando las palabras del Sumo Pontífice a los jóvenes, a las jóvenes, aunque me temo que estas palabras sean las menos escuchadas. Yo por mi parte me quedo -ustedes disculparán- con una bagatela. No puedo remediarlo: queda en mi recuerdo, para consuelo de mi alma atormentada, el color rojo de los zapatos rojos del sucesor de Pedro. Para bien sea.

Te deseo un buen día.

2 comentarios:

A.Cea dijo...

Sin duda el color rojo de sus "zapatitos", es lo mas moderno que destaca de su imagen ya que sus sermones y mensajes mantienen pensamientos de siglos pasados, a pesar de los gritos enfervorizados de miles de jóvenes "turistas católicos"

Oti dijo...

Y digo yo: estas "visitas" y "jornadas mundiales", ¿no serán para manifestar el poder de convocatoria de una religión determinada en un país que se supone aconfesional? Si no es así, ¿porqué no las convocan en el Estado Vaticano?
Me hubiera gustado saber cuántos jóvenes sólo españoles acudieron a la cita (y si es posible en porcentaje). Y esto no tiene que ver con ser "roja", sino con ser "laica", como la perrita.