miércoles, 3 de febrero de 2010

San Blas

Hola a todos.
La plaza de Santo Domingo en el barrio fundacional de Vegueta lucía hoy día de fiesta. Unos puestos callejeros con venta de turrones y otros con golosinas y chucherías para los niños competían con varios vendedores del cupón de ciegos en atraer la atención de quienes se dirigían al templo. En un rincón, como resguardándose del frío, un ventorrillo vendía, a cambio de la voluntad, los cordones y las estampitas de San Blas y en él varias personas aguardaban su turno para hacerse con ellos.

Vine con la creencia de que era cosa del pasado la devoción y la fe a San Blas y quería por otra parte saber el porqué este santo era salvaguarda segura a los males de garganta. Porque sabía que era costumbre -y me confirman que lo sigue siendo- el traer a los niños hasta Santo Domingo, y a la ermita contigua de San Blas, para pedir por la salud de los infantes. Hace años cuando el uso de las medicinas era más problemático, y posiblemente hoy también, el cordón del santo al cuello era remedio buscado para que la faringitis y otras afecciones no hicieran su molesta aparición.

¿Pero porqué este santo y no otro? Y además, ¿quién fue este santo varón? Acudamos a la red.

Blas fue médico y obispo de Sebaste en la antigua Capadocia, hoy Turquía. Hizo vida de ermitaño en una cueva del monte Argeus y murió decapitado por no renegar de la fe de Cristo. Según la tradición era conocido por su don de curación milagrosa, que aplicaba tanto a personas como a animales. Según una leyenda los animales se le acercaban en su cueva para que los sanase. Y salvó la vida de un niño que se ahogaba al trabársele en la garganta una espina de pescado. Este sería el origen -nos dicen en Wikipedia- de la costumbre de bendecir las gargantas el día de su fiesta el 3 de febrero.

Por tanto queda cubierta para mí la curiosidad de hoy, y ¿por qué no?, tal vez la tuya.



Cristo atado a la columna, ermita de San Blas.

San Blas y la Candelaria, iglesia de Santo Domingo



Detalle de la fuente, plaza de Santo Domingo.

Te deseo un buen día.

1 comentario:

Cuentame un cuento dijo...

Y por si no lo sabias hay un dicho muy usado en Canarias y es que cuando alguien tose mucho o se va el gallo viejo siempre de dice ¡San Blas, San Blas,que se me ahoga ese animal¡
Fue decapitado, pero antes pidio un deseo para que todos los enfermos enfermos de males de garganta se le encomendaran.Y segun cuenta la leyenda se oyo una voz que decia con gran resonancia;"Lo que has pedido se te concede".
Se le ora de la siguiente manera;
¡Oh, glorioso San Blas¡, vos que milagrosamente salvasteis a un niño que iba a morir del mal de garganta, concedeme vuestro poderoso patrocinio en semejantes enfermedades y, sobre todo, obten para mi la gracia de la mortificacion cristiana, guardando fielmente los preceptos de la iglesia.Amen.
Tambien, una vieja tradicion dice que se pueden guardar las velas del velatorio de un difunto y cuando haya alguien enfermo de la garganta se emplean para ahcer la peticion a San Blas;entonces, el alma del difunto a quien pertenecieron las velas ayudara a la recuperacion mas rapida del enfermo.
En fin, cosas de mayores¡,jajjaja, saludos.