viernes, 19 de febrero de 2010

Ventarrón

Hola a todos.
¡Fuerte ventolera se metió la otra noche! El ruido del viento era incesante con rachas muy fuertes que parecía iba a llevarse por delante todo lo que encontraba a su paso. Las palmeras en el parque, vistas desde las ventanas de mi casa, parecían peonzas que danzaran impulsadas por un gigante. Se balanceaban y sus copas bajaban y subían como queriendo besar el suelo en el que están ancladas. Alguna, más débil, sucumbió al embate del feroz enemigo y quedó cortada en dos partes llorando su mala fortuna.

No sé a ustedes, pero a mí el viento me inquieta poniéndome casi histérico. El 'pomo' se me desconcha y mis nervios parecen cuerdas de violín que solo necesitan un pequeño roce para sonar. Y es que el viento es un mal enemigo capaz de hacer jugarretas con su fuerza, y en estos casos me veo volando con mi casa como voló Dorothy en la película El Mago de Oz. ¿La recuerdan? Dorothy vive en Kansas con su perrito Toto; viendo que le quieren quitar al animalito intenta ir a vivir con él "en algún lugar sobre el arcoiris". Debido a un tornado repentino todos en la granja, menos la niña y el perro, se atrincheran en el sótano y entonces la casa sale volando envuelta por el tornado con ellos en su interior, cayendo tras muchas vueltas sobre el arco iris... y en Oz, fantástica tierra donde habitan brujas buenas y malas, un espantapájaros que habla, un león cobarde y un hombre de hojalata...

Les aseguro que a tanto como a un tornado no llegó el viento la noche pasada, pero ¡caballeros y caballeras! yo me veía ya compartiendo aventuras con Dorothy y Toto en el maravilloso mundo de Oz.




Te deseo un buen día.

1 comentario:

Cuentame un cuento dijo...

A mí me vogió en Las Palmas, a al altura del Paseo de Chil y casi me da algo en ver todas esas palmeras moviendose.pero cuando me dio más miedo fue cuando hubieron semanas atrás rayos y truenos que parecían bombas y encima se me saltó la palanca d ela luz.
Total, que yo adoro la lluvia, pero el viento la verdad es que no me gusta nada.Un abrazo.