jueves, 6 de marzo de 2008

Juan de Quesada



Hola a todos. En nuestro paseo del domingo, tras dejar atrás la fuente del Espíritu Santo, seguimos calle Castillo arriba. En el número 16 de esta calle, si no recuerdo mal, vivía un cliente de Cruz Mayor a quien yo llevaba las compras. Su casa era una de las señoriales de Vegueta y recuerdo que en ella tras un zaguán abierto, una puerta de madera daba a un hermoso patio (de esos que seguramente son llamados 'patio canario') con muchas plantas y flores y puertas de habitaciones dando al mismo. Por esta calle Castillo pasaban casi todos los coches que iban al sur o al centro de la isla, los primeros después de girar hacia la Portadilla de San José, y los otros siguiendo por Ramón y Cajal hasta dar con la carretera del centro. Paseamos tranquilamente y nos detenemos ante el edificio que fue Hospital de San Martín, construido entre los años 1775 y 1791 y que era un edificio monumental para la época; tiene una hermosa fachada con cinco arcos en la portada y estuvo prestando servicios hasta las últimas décadas del siglo pasado en que se construyeron los nuevos centros hospitalarios en Gran Canaria.



Seguimos con nuestro andar con la curiosidad de ver si continúa aún donde siempre el "Árbol Bonito"; tomamos el inicio de la carretera del centro donde casi nada ha cambiado hasta el punto de que, aún hoy a principio del siglo XXI, los postes de la luz siguen siendo de madera, y la pared en el margen izquierdo de subida es de piedras superpuestas; vemos obras de un nuevo edificio -que luego supimos estará dedicado a oficinas administrativas de la Universidad de Las Palmas- que ya veremos si no rompe el equilibrio arquitectónico de la zona. El árbol sigue estando espléndido a la vista y a su lado el colegio de las Salesianas y antes, justo al comienzo de la carretera, está la subida al Risco de San Juan.



Retrocedemos y tomamos la calle hacia San Roque y vemos allá arriba la "Casa de los Tres Picos" levantada en 1868 por un antiguo organista que tomó como modelo el órgano instalado en la catedral a principios del siglo XIX. Sigue estando el edificio del cine San Roque de nuestra juventud, bien que abandonado y tapiado en puertas y ventanas y sin la palmera que estaba justo delante, en la acera. Me entero de que la antigua ermita a este santo data de 1523 y estaba en terrenos de cultivo de la caña de azúcar.


Completamos el paseo volviendo por la calle Juan de Quesada que bordea el cauce cerrado del Guiniguada con árboles que podemos pensar son centenarios, de esos bellos ejemplares que vemos en las carreteras del interior de la isla. En esta calle hay edificios antiguos de bonitas fachadas como el que sirve de sede al Paraninfo de la Universidad y otros varios por los que parece no pasa el tiempo. Opino al igual que un lector de 'La Provincia', que leí buscando información sobre esta calle, que la misma debería ser peatonal pasando a ser Paseo de Juan de Quesada, con terrazas donde pasear y sentarse, aunque sólo sea por recordar aquella dulcería que había en la esquina con la calle Frías, ya desaparecida, en donde yo acostumbraba a comprar unos magníficos 'matahambre', dulces de masa dura con muchas pasas, que efectivamente quitaba a cualquiera las ganas de comer durante mucho rato.



Por cierto, ¿sabrías decirme quien fue o que hizo el ciudadano Juan de Quesada para merecer esta calle que desde hace tantos años lleva su nombre, ya que mi amiga 'wiki' no me da en este caso información alguna?


Te deseo un buen día.

1 comentario:

vanitaperal dijo...

Lindo escrito y lo mejor... un reto.jajajaja

A ver estimado amigo un poco de cultura canaria:

Juan de Quesada y Deniz (Las Palmas de Gran Canaria, 1857; 1919).

Estudió en el Colegio de S. Agustín.

Ocupó el cargo de Oficial de Fomento en el Sub gobierno de la Ciudad.

Era periodista eminente y fundó "La Correspondencia de Canarias", órgano del partido conservador de la isla. Este periódico quiso encarnar a una fracción política que turnase el poder con Don Fernando de León y Castillo, pero las constantes desavenencias entre Don Pedro Bravo de Laguna y D. Juan de León y Castillo impidieron que esto se llevara a cabo.

Marchó a Madrid para emprender nuevos estudios y allá logró hacerse con una bien ganada fama de buen periodista, trabajando en muchas redacciones.

Cuando el Marqués de Riscal fundó "El Día", nombró a Don Juan de Quesada su Director y bajo su gobierno adquirió este periódico de gran independencia, circulación notable, que le hizo destacar aún más en la pléyade de periodistas madrileños de la época. No se desvinculó por ello de la política de Canarias, claramente contraria a la de Don Fernando de León y Castillo, fue varias veces candidato Diputado a Cortes.

Quesada fue conocedor extremo de los problemas canarios y partidario de la división de la Provincia, actitud que se reflejó en informes de Romanones y del Conde de Casa Valencia ante el Rey y el Senado respectivamente.

Formó parte de la comisión de 1912, de cuyos trabajos se derivó la Ley Administrativa de Canarias, promulgada por Canalejas.

Atendió siempre con decidido interés todas las cuestiones que le planteaban desde las Islas.


Y weno no es q yo sea muy listo sino que se tocar las teclas:

http://es.geocities.com/depaca_sociedad/sociedad-j.htm

Es una pagina donde encontrarás personalidades destacadas en canarias.

Salu2