jueves, 10 de julio de 2008

Pobre pescador

Hola a todos. Casi al lado de la iglesia del Cristo, en Guanarteme, cerquita de la avenida de Las Canteras, hay un pequeño bar o tasca, Bar Vigo, que presume con todo honor de ser especialistas en caracoles y pulpos. Mira tú por donde, a mí que me da arrebatos cada vez más frecuentes de hacer cosas que me acerquen en lo posible a mi lejana juventud, me apetecía últimamente comerme al menos una tapa de caracoles, con cerveza como está mandado, y a este bar me condujeron mis pesquisas. Bueno, ya sé el sitio y ya estuve en él haciendo una primera visita de aproximación. Ya te contaré a que saben los bichos éstos que por lo pronto tienen el apellido de Picantes. Toda esta 'matraquilla' de comer éste, espero que manjar, me vino de pronto recordando la cervecería La Salud que estaba situada hace muchos años en la calle Canalejas en Las Palmas, allí donde hoy están actualmente las oficinas de la ONLAE. En esta cervecería eran tradicionales las tapas de caracoles que acompañaban a su estupenda cerveza. Recuerdo que tenía al entrar como un pequeño patio en donde una fuente alegraba la estancia a los parroquianos, un mostrador y unas mesas y sillas. Creo recordar (en esto mi memoria falla) que tenía lo que hoy se llama música en vivo, o sea, un músico amenizando las tardes, pero, por favor, no me lo creas. Quizá sólo sea éste un falso recuerdo producto de mi añoranza.



En donde sí había música de la de verdad era en el Restaurante La Tropical, junto a la fábrica de cerveza de este nombre en la carretera del Centro, por encima de la cárcel, en Barranco Seco. Como restaurante era muy bueno el sitio con una terraza espléndida y como sala de baile era genial. Lo regentaba un amigo mayor que yo, Domingo, buen conocedor del oficio, quien conseguía que los sábados a la noche se le llenara el local para gozar de una buena cena y del bailoteo correspondiente, y no digamos nada de las noches de San Silvestre. Por cierto, que había un mal chiste en aquellos tiempos con esta conversá: "¡Si bebes, acabas con la salud!". "No importa, -contestaba el borracho-, después sigo con la Tropical".



Y a propósito del bar Vigo. En la Avenida de Las Canteras, justito al lado, y en el suelo, había hasta hace poco una preciosa estatua del 'Pescador limpiando el pescado'. Se veía al hombre rodilla en tierra con un cuchillo en su diestra y el pescado en su mano izquierda, y unas piezas en el suelo, quitando las escamas. La pasada noche de san Juan bendito, cuando los fuegos y la tradición llevaron a miles de personas a la playa, alguien, seguramente con unas copas de más y falta total de civismo, rompió o arrancó la estatua. Y al pobre pescador lo tendrán pendiente de curar su heridas en los talleres municipales. Espero para muy pronto su reposición. Que así sea.



Te deseo un buen día.

1 comentario:

Mari Carmen dijo...

¡¡Hola Ángel!!
...Me da mucho gusto el leer tu blog...
Te aseguro que lo leeré con bastante frecuencia...
Saludos:
Mari Carmen